Los dirigentes europeos recibieron ayer por la tarde en Bruselas al primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, con quien buscarán un acuerdo para frenar la llegada de migrantes a Europa, a cambio de compensaciones financieras y políticas.
Está previsto que en esta cumbre inédita entre los 28 países miembros de la UE y Ankara se confirme la ayuda financiera de 3.000 millones de euros que los europeos están dispuestos a aportar a Turquía para que reciba en su territorio a los refugiados sirios (más de 2,2 millones en su territorio), y evitar que se trasladen a Europa.
La guerra siria ha dejado más de 250.000 muertos y cerca de 12 millones de desplazados y refugiados en cuatro años y medio de conflicto.
La UE espera también obtener que Turquía se comprometa a controlar mejor las fronteras con la UE, sobre todo para los migrantes económicos. Más de 7.000 migrantes han llegado a Europa, pasando por Turquía, desde enero.
La situación se volvió aún más urgente desde que se supo que algunos de los atacantes de París tomaron esa ruta.