Ocho días después del atentado contra Charlie Hebdo, Francia siguió enterrando a sus víctimas y recibió el apoyo del secretario de Estado estadounidense John Kerry, quien llegó por la noche, cuando Bélgica lanzaba una operación antiterrorista que causó dos muertos. Según la fiscalía belga, las fuerzas del orden frustraron un "atentado de envergadura", proyectado por personas que regresaron de Siria y dos yihadistas murieron.
"Ninguna relación ha sido establecida hasta ahora" entre la operación antiyihadista en Bélgica y los atentados de París, precisó una fuente oficial belga.
John Kerry llegó a París para participar en un homenaje a las víctimas de los ataques yihadistas y hacer olvidar el incidente de la ausencia de representante de alto nivel de su país en la marcha de repulsa a los atentados.