Dijo que el fallo de Thomas Griesa, ratificado por la cámara
y la Corte Suprema de los Estados Unidos, responde a un programa de
"extraterritorialidad" de ese país."Me parece interesante preguntarnos por qué el gobierno
estadounidense apoya estas acciones, cuando al comienzo del juicio parecía que
el Departamento de Estado quería relaciones tranquilas con la Argentina y no
apoyaba a los fondos buitre, y ahora sí los apoya aunque
claramente está causando tensiones con la Argentina. Parece responder al deseo
de Estados Unidos de sentar un precedente para que empresas estadounidenses
puedan embargar activos de gobiernos extranjeros. Esto en general. En el
caso argentino en particular, parece que además la están penalizando por una
decisión geopolítica que no le gustó: la negociación con Irán", afirmó
Assange en una entrevista con el diario Página/12.
Consultado acerca de los dichos del gobierno estadounidense acerca de que su
sistema judicial es independiente, opinó: "Las acciones adoptadas para
hacer cumplir el fallo valen más que las declaraciones diplomáticas.
"A nivel social, los jueces son personas y las personas tienen amigos. Se
mueven en circuitos sociales y profesionales; si esos circuitos estan en contra
de una determinada decisión, el juez que tomó esa decisión debe pagar un costo, mientras que si la decisión recibe apoyo en esos circuitos, el
juez obtiene un beneficio. No conozco a este juez (Thomas Griesa)",
añadió.
Assange añadió : "Si lo miras desde una perspectiva más amplia, en los
últimos diez años Estados Unidos se ha embarcado en un programa de
extraterritorialidad. En vez de invadir países a la fuerza, ha ido
introduciendo la capacidad de cumplir funciones típicamente de Estado en otros
territorios, combatiendo la inmunidad soberana, forzando tratados de policía
corporativa, estableciendo que los otros países se vean obligados a extraditar
ciudadanos a Estados Unidos cuando Estados Unidos quiera, y obliga a esos países
a desplegar a sus policías para confiscar pruebas o clausurar servicios de
Internet a pedido de Estados Unidos".
Además, remarcó que "la mitad de esas medidas se refieren a
leyes criminales y la otra mitad a reclamos comerciales".
En este sentido, dijo que, tanto la decisión en favor de los fondos buitre como
su situación, encajan perfectamente en esta estrategia. "Mi fiscal, el
fiscal federal que lleva la causa contra WikiLeaks, está basado en Alexandria,
Virginia, que es una extensión del centro de poder que es Washington DC. Se
trata del mismo fiscal que lleva la causa contra el neozelandés de Kim Dotcom y
que imputó a personas de 69 países. O sea, su fiscalía es un centro de
extraterritorialidad. Nadie me acusa de haber hecho algo dentro de Estados
Unidos", añadió.
"La única acusación es que publicamos documentos estadounidenses. A Kim
Dotcom tampoco lo acusan de hacer algo en Estados Unidos, sino que los
productos de Fox y EMI y de otros gigantes de marcas registradas
estadounidenses terminaron en el sistema de compartir archivos MegaUpload (que
maneja Kim Dotcom) y por eso tratan de extraditarlo desde Nueva Zelanda a
Estados Unidos", completó.
Assange sostuvo que "esto significa que una empresa
estadounidense o sus accionistas pueden llegar a Nueva Zelanda desde el otro
extremo del mundo y ejercer un poder coercitivo para llevar a alguien a ser
juzgado en Estados Unidos" y precisó que "si alguien controla las
leyes y a la policía de un determinado país, entonces controla a ese
país".
"Por la manera en que los datos fluyen a través de Internet, todos estamos
conectados jurisdiccionalmente a Estados Unidos porque usamos Google, que es
una empresa estadounidense. Y en América latina más, ya que el 98 por ciento de
las telecomunicaciones de la región pasan por Estados Unidos. Acá en Gran
Bretaña han extraditado a varias personas. A Baba Ahmed lo extraditaron por escribir
artículos sobre el yihadismo. Hablando de libertad de expresión, escribes un
artículo sobre los jihadistas y te extraditan y te procesan por
terrorismo", concluyó.