Mandarían a una cárcel en Siberia al joven argentino
Kevin Hoistacher, de 24 años, fue apresado en la ciudad rusa de Vyborg por tener un cigarrillo de un gramo de marihuana que llevaba para consumo personal
La pesadilla para Kevin Hoistacher puede extenderse aún más. Las
noticias no son para nada alentadoras, a pesar de que su madre pudo
volver a ver este martes a su hijo en la cárcel de San Petersburgo, donde está preso desde el 21 de julio por portar medio gramo de marihuana.
El
juicio, en un principio, se iba a llevar a cabo el 21 de septiembre,
luego se adelantó una semana, pero finalmente será este jueves y se
desarrollará en la ciudad rusa de Vyborg, lugar en el cual detuvieron al
joven de 24 años. Hasta ese momento era una buena premisa, pero el
abogado ruso le informó a Beatriz Rossano, la madre de Kevin, que estaba
complicada la modificación de carátula de "contrabando agravado" a
"tenencia simple", por lo que la situación procesal del acusado podría
empeorar.
A través de su cuenta de Facebook, la mamá, que se encuentra en Rusia
a la espera del veredicto, comunicó que fue a visitar a su hijo a la
prisión y que el letrado le comunicó que la imputación por tenencia no
está contemplada ya que "fue detenido en la aduana". Además de ser
condenado con entre 3 y 7 años de cárcel, "podría ser derivado a la cárcel de Siberia", agregó Beatriz.
El
juicio será a puertas abiertas este jueves, a las 16 hora local (10 de
la Argentina), por lo que la madre convocó "a los medios que puedan
hacerse presente por el momento que atraviesa un ciudadano argentino". "Tengo mucho miedo de lo que pueda pasar", expresó con desesperación en el aviso.
El
abogado Fernando Soto, que asesora legalmente a la familia Hoistacher
desde Buenos Aires, le confió a diario Crónica que "hay pocas
probabilidades que le cambien la calificación legal. Preparé un escrito
con fundamentos para que utilice el abogado ruso, aunque este último me
dijo que los jueces de allá son muy duros".
"No hay muchas
posibilidades. Si continúa acusado de contrabando agravado no le darán
la libertad", concluyó Soto, poniéndole un paño realista a la difícil
situación.