Los socorristas seguían ayer buscando víctimas del terremoto que sacudió una zona montañosa del suroeste de China, en la provincia de Yunnan, y que ha dejado por el momento casi 400 víctimas y miles de edificios destruidos.
Según el último balance del ministerio de Asuntos Civiles, hay 398 muertos, más de 1.800 heridos así como 12.000 viviendas destruidas y otras 30.000 dañadas.
En el condado de Ludian, la zona más afectada, "hay supervivientes empapados por la lluvia sentados en las carreteras llenas de barro, esperando comida y medicamentos y algunos están medio desnudos temblando bajo la lluvia" según la agencia oficial china Xinhua.
El sismo, de 6,5 grados, según la agencia de terremotos china, y de 6,1, según la agencia geológica estadounidense (USGS), tuvo lugar en este poblado montañoso de 266.000 habitantes, una zona a unos 300 kilómetros al norte de Kunming, la capital de Yunnan.