Las autoridades firmaron ayer un acuerdo con presos para terminar con un motín en una cárcel de Cascavel, estado de Paraná (sur de Brasil), que ha dejado cuatro reos muertos -dos de ellos decapitados- mientras se aguarda la liberación de dos agentes rehenes.
"Hay un acuerdo firmado entre la policía y los presos para finalizar el motín. Ahora se están trasladando prisioneros a otro penal, porque se destruyó casi la mitad de esta cárcel. Luego se soltarán a los dos agentes rehenes y se da por terminado el incidente", dijo Elson Faxina, portavoz de la secretaría de Justicia de Paraná, a la AFP. "Del motín participaron unos 800 presos, es decir, el 80% de los reos. Aún la policía tiene que entrar a constatar si hubo más víctimas y los daños materiales", agregó. Durante la revuelta, dos prisioneros fueron decapitados y dos murieron tras ser lanzados desde los techos.