El Telescopio Nuclear Espectroscópico (NuSTAR), de la NASA, ha capturado un evento de extrema rareza y espectacular: la gravedad de un agujero negro supermasivo atrae la luz de rayos X cercanos, lo que resulta una batalla cósmica entre la luz y la oscuridad.
En cuestión de días, la corona, una nube de partículas que viaja casi a la velocidad de la luz cerca del agujero negro, cayó hacia él.
"Las observaciones son una poderosa prueba de la teoría de Einstein de la relatividad general, que dice que la gravedad puede curvar el espacio-tiempo, el tejido que da forma a nuestro Universo, y la luz que viaja a través de él", explica el sitio especializado Universe Today.