Una serie de sismos registrados en Quito ocasionaron, además, que ocho personas resultaran heridas y que otras cuatro quedaran atrapadas a causa del corrimiento del terreno.
El alcalde de Quito, Mauricio Rodas, dijo que un adulto y un niño de
cuatro años murieron como consecuencia de los sismos registrados en
Quito, mientras que ocho personas resultaron heridas y cuatro están
desaparecidas.
Según Rodas, el pequeño falleció en una zona
próxima a la avenida El Inca, en el norte de la ciudad, al caerle encima
unos costales de arroz, mientras que el adulto perdió la vida en la
mina de Catequilla, en la población de San Antonio de Pichincha, como
consecuencia de un deslizamiento de tierra.
En esa zona, donde al
parecer se practicaban actividades de minería ilegal, ocho personas
resultaron heridas y otras cuatro quedaron sepultadas a causa del
corrimiento del terreno, informó el burgomaestre.
Un total de 68
personas fueron evacuadas a cinco albergues habilitados tras los sismos y
64 viviendas resultaron afectadas en la parroquia de Pomasqui, diez
kilómetros al norte de Quito, informó el alcalde al término de una
reunión del Comité de Operaciones de Emergencia (COE).
Rodas
pidió calma a la población ante estos temblores, mientras que la jefa de
sismología del Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica
Nacional, Alexandra Alvarado, indicó que podrían producirse nuevas
réplicas que, en principio, deberían ser de menor intensidad.
Al
sismo principal, que se sintió durante 45 segundos, le sucedieron al
menos 13 réplicas de menor magnitud, la mayor de ellas de 4,1 grados en
la escala de Richter.
Según Alvarado, los sismos se registraron en
una zona de quebradas situada encima de un sistema de fallas sobre el
que se asienta Quito.
Como consecuencia de los temblores se
cerraron varias carreteras en el norte de la capital, entre ellas la
recién inaugurada ruta Collas, si bien existen otras vías alternativas,
señalaron las autoridades.
El presidente del país, Rafael Correa,
durante un encuentro con medios de comunicación en Guayaquil, también
comentó que el corrimiento de tierras de la cantera de Catequilla
"probablemente" ocurrió "porque había fragilidad (en el terreno) debido a
la minería ilegal" y recordó que es responsabilidad de los municipios
el control de las canteras ilegales.
El alcalde Rodas replicó y
dijo que el control de la minería ilegal es competencia de la Agencia de
Regulación y Control Minero (Arcom) del Ministerio de Recursos
Naturales No Renovables (Petróleo y Minas).
La secretaria
nacional de Gestión de Riesgos, María del Pilar Cornejo, quien intervino
durante el encuentro de Correa con los periodistas, explicó que se
registraron tres sismos: uno de ellos de 5 grados en la escala de
Richter, a diez kilómetros de profundidad; otro de 4 grados a cinco
kilómetros y un tercero, una hora después, de 3,1 grados, también a una
profundidad de cinco kilómetros.
La responsable del departamento
de Gestión de Riesgos indicó que debido a la poca profundidad de los
sismos la ciudadanía los pudo sentir, en especial en Quito, y se
produjeron algunos derrumbes.
También indicó que hubo
deslizamientos en algunas vías, fisuras en viviendas y daños en la
mampostería y en columnas de edificios.