El arreglo se cerraría este martes con el país vecino y empresas como Fiat, Volkswagen y Ford se aprestan a retomar su ritmo habitual de funcionamiento.
Con el flujo bilateral en baja, cayó 21% interanual
en mayo, los gobiernos finalmente llegaron a una
primera instancia de acuerdo sobre el comercio automotriz. Sin
embargo las firmas de los ministros de Economía e Industria no están puestas,
algo que recién ocurrirá el miércoles de la semana que viene en Buenos
Aires.
Las partes decidieron prorrogar por un año el Pacto Automotor Común
(PAC) que tiene fecha de vencimiento a fin de este mes, para trabajar
con más tiempo en el nuevo protocolo que tendrá vigencia entre 2015 y 2020
y también acercaron posiciones en cuanto al flex, el valor que mide los
términos de intercambio entre los socios.
La intención de Argentina era que por cada dólar que exportaba en materia
automotriz a Brasil pudiera importar u$s 1,3 de el país vecino hasta el año pasado, ese número era de 1,95. Sin embargo finalmente ambos cedieron y consensuaron un
valor de entre 1,6 y 1,7.
El flex de 1,95 que rigió hasta 2013 no se cumplía por la caída del
mercado. Brasil no cumplía con su cupo para venderle a la Argentina. Por
lo tanto, dependerá de la recuperación del comercio el cumplimiento del
nuevo valor pactado.
Además en la reunión los países decidieron tomarse un
cuatrimestre para confeccionar, junto al sector privado, un listado que
especifique qué autopartes pueden fabricarse y ser homologadas en el bloque. El
objetivo de esto es intentar reducir el déficit no sólo bilateral, sino
también con otros países, ya que muchas piezas son importadas de Europa y
China.
Además en materia de avances la conciliación obligatoria dictada por el
Ministerio de la Provincia de Buenos Aires, hizo que este martes se volviera a
trabajar en varias plantas. Fiat, Volkswagen y Ford reanudaron sus
actividades, en tanto qie Iveco no, y Peugeot-Citroën tuvo un cese de
actividades que según se pudo saber estaba previsto con anterioridad
al conflicto.
Los funcionarios que viajaron a Brasil fueron la ministra de Industria, Débora
Giorgi, los secretarios de Planeamiento Industrial, Horacio Cepeda;
y de Relaciones Económicas Internacionales de Cancillería, Carlos Bianco;
y la subsecretaria de Competitividad, Mariana González. Por el vecino
país, asistió la secretaría de Industria, Eloisa Menezes, además de técnicos de
ambas naciones.