El juez neoyorquino Thomas Griesa rechazó hoy la medida cautelar (stay) que había solicitado la Argentina para suspender el fallo que la obliga a pagarles a los "fondos buitre".
El magistrado se opuso a suspender transitoriamente la ejecución de la sentencia que exige al Estado argentino pagarle el 100% de la deuda (unos 1.330 millones de dólares) a los holdouts que ya cuentan con sentencias favorables.
La resolución de Griesa, presuntamente escrita antes de que se confirmara que la Argentina depositó el pago a los acreedores que aceptaron el canje, indica que la "pretensión (de suspensión del fallo) no es apropiada".
"La medida cautelar solicitada a este tribunal no entra en juego a menos que la República (Argentina) realice pagos a los tenedores de bonos restructurados", dice la decisión del juez neoyorquino.
En dos cartas presentadas al magistrado el 23 de junio último y este mismo jueves 26, los abogados del país habían pedido un "stay", un "cierto alivio por mandato judicial", para evitar embargos ante eventuales pedidos de los "holdouts".
Griesa dijo que su tribunal no tiene control sobre las decisiones de la Argentina de pagar o no a quienes aceptaron las reestructuraciones del pasivo en default durante los años 2005 y 2010.
Y ratifica el juez que para alcanzar una salida negociada con los acreedores rebeldes fue él quien nombró al abogado Daniel Pollack como "maestro especial", más precisamente como mediador.
"Esta corte comprende que esas negociaciones incluirán el manejo de cualquier ulterior pago a los tenedores de bonos reestructurados", sostiene Griesa y por ello sentencia: "La estancia que se solicita es negada".