El biólogo Wilmer Carbajal señaló que una de las posibles causas de la muerte de estas especies es el consumo de anchovetas con toxinas en los tejidos, producida por un alga con la que estas se alimentaron.
En enero pasado, se encontraron unos 500 delfines muertos en el norte del país por causas desconocidas, una situación que ya se había presentado en los últimos dos años.
Carbajal descartó que la muerte de los animales se debiera al aumento de la temperatura en el mar por el Fenómeno del Niño y señaló que prueba de ello es que no fallecieron otras especies. Sin embargo, el biólogo Carlos Bocanegra no descartó que esta situación se deba al calentamiento de las aguas y a la pesca excesiva de la anchoveta, alimento básico de los pelícanos.