Se llama Jed Houben, vive en Alemania, y atrajo la atención del mundo por su prolífica performance: ayudó a procrear 98 hijos con distintas mujeres con fines altruístas. Houben le contó a la BBC que desde que en 2002 decidió donar su esperma a un banco de semen, lleva años ayudando a concebir a parejas de lesbianas, a mujeres solteras que quieren ser madres y a parejas heterosexuales con problemas de fertilidad.
De hecho, se considera a sí mismo un donante de esperma caritativo, escribió el periodista John Laurenson. Se le preguntó si no teme que las casi 100 madres le reclamen pensión alimenticia. Y contó que al principio firmaba contratos con las mamás; pero que desde que un abogado le advirtió que eso no lo blindaba contra los reclamos, decidió relajarse y confiar.