En la misma línea, el Sumo Pontífice contó que "nadie habló de matrimonio homosexual en el sínodo, no se nos ocurrió. Lo que sí hablamos es sobre una familia que tiene un hijo o una hija homosexual, cómo lo educa, cómo lo lleva, cómo se ayuda a esa familia a llevar adelante esta situación un poco inédita. O sea que en el sínodo se habló de la familia y de las personas homosexuales en relación con sus familias, porque es una realidad que todo el tiempo encontramos en los confesionales: un padre y una madre que tiene un hijo o hija así. A mí me tocó varias veces en Buenos Aires. Y bueno, hay que ver cómo ayudar a ese padre o a esa madre para que acompañen a ese hijo o hija".
El papa Francisco también habló del lugar de los divorciados en la Iglesia, y destacó que "nos planteamos: ¿qué hacemos con ellos, qué puerta se les puede abrir?". "La solución es la integración. No están excomulgados, es verdad. Pero no pueden ser padrinos de bautismo, no pueden leer la lectura en la misa, no pueden dar la comunión, no pueden enseñar catequesis. ¡Parecerían excomulgados de facto! Entonces, (tenemos que) abrir las puertas un poco más. ¿Por qué no pueden ser padrinos? 'No, fijate, qué testimonio le van a dar al ahijado'. Testimonio de un hombre y una mujer que le digan: 'Mirá querido, yo me equivoqué, yo patiné en este punto, pero creo que el Señor me quiere, quiero seguir a Dios, el pecado no me venció a mí, sino que yo sigo adelante'. ¿Más testimonio cristiano que ése? O si viene uno de estos estafadores políticos que tenemos, corruptos, a hacer de padrino y está bien casado por la Iglesia, usted lo acepta? ¿Y qué testimonio le va a dar al ahijado? ¿Testimonio de corrupción?".
En lo relacionado al matrimonio, el ex arzobispo de Buenos Aires contó una anécdota: "Hace unos días, una pareja que convive me dio la noticia de que se van a casar. Les dije: 'Qué bueno y ¿están preparándose bien?'. Y la respuesta fue ésta: 'Sí, estamos buscando qué Iglesia está más a tono con el vestido que yo voy a usar', dijo ella. 'Sí, estamos con todo el lío de las invitaciones, recuerditos y todo eso', dijo él. 'También tenemos el problema de la fiesta, porque no podemos elegir porque no queremos que sea muy lejana a la iglesia. Y después, los padrinos, como mis padres están separados, no pueden estar los dos'. ¡Todas cuestiones que hacen a la ceremonia! Sí, un matrimonio hay que festejarlo, es verdad, porque hay que tener coraje para casarse y hay que aplaudir eso. Pero ninguno de los dos hizo una mera referencia a lo que significaba para toda la vida de ellos. ¿Qué quiero decir con esto? Que, para un buen número de gente, casarse es un hecho social. Y lo religioso no aflora. Bueno, ¿cómo la Iglesia ayuda en esto? ¿Si no están preparados, les cierra las puertas? Es un problema serio".
Sobre la reestructuración de la curia romana, Francisco admitió que no estará lista para 2015, y argumentó que "el proceso es lento. La reforma lleva mucho tiempo, es la parte más compleja".
El Papa también confirmó que en 2015 viajará a tres países de Latinoamérica y a África, pero que la visita a Argentina tendrá que esperar hasta, por lo menos, 2016, aunque no estará presente en el Congreso Eucarístico de Tucumán de ese año por la cercanía con la Jornada Mundial de la Juventud en Polonia.
Por último, Francisco se refirió a su estado de salud, y reiteró un concepto que ya hizo público hace unos meses: "Tengo mis achaques y a esta edad los achaques se sienten. Pero estoy en manos de Dios, hasta ahora puedo llevar un ritmo de trabajo más o menos bueno".
Otras frases destacadas
-Sobre los cristianos que dejan la Iglesia Católica por otras religiones: "La teología de la prosperidad inspira muchas propuestas religiosas que atraen gente", afirmó, y aclaró que "la Iglesia no hace proselitismo porque la Iglesia no crece por proselitismo, sino por atracción, como dijo Benedicto".
-Sobre los sectores más conservadores que acusan que critican su papado (en noviembre, el cardenal estadounidense Raymond Leo Burke había dicho que la Iglesia, bajo el papado de Francisco es "un barco sin timón"): "Me extrañan esas expresiones. No me consta que las hayan dicho. En los medios, aparece como que las hubieran dicho. Pero, hasta que no le pregunte al interesado: '¿Usted ha dicho esto?', mantengo la duda fraternal. Pero, generalmente, es porque no leen las cosas. Uno sí me dijo una vez: 'Sí, claro, esto del discernimiento qué bien que hace, pero necesitamos cosas más claras'. Y yo le dije: 'Mire, yo escribí una encíclica, es verdad, a cuatro manos, y una exhortación apostólica. Continuamente estoy haciendo declaraciones, dando homilías y eso es magisterio. Eso que está ahí es lo que yo pienso, no lo que los medios dicen que yo pienso. Vaya ahí y lo va a encontrar y está bien claro'".
-Sobre la gran cantidad de argentinos que viajan a verlo: "Muchas veces yo sentí -sí- que a veces algunos turistas vienen a Roma, miran las obras de arte, y en vez de mirarlas, las fotografían para ver la foto en la casa... Como que no les interesaba yo, sino la foto. Hay gente muy buena que viene, gente sencilla, y siempre están los que tratan de sacar tajada".
-Sobre quienes piensan que tiene influencia en la política de Argentina: "Y que lo piensen... ¡Qué va a hacer! Yo no voy a justificar nada de lo que no hago".
-Sobre la reunión con Estela de Carlotto, quien reconoció que sus críticas estaban basada en mala información: "Yo le veo la parte buena. Bueno, está bien, si estaban equivocados, o medio equivocados, o pensaban otra cosa y ahora ven otra, bendito sea Dios. Y dejo todo lo anterior. No me gusta pasar la cuenta a nadie. ¿Para qué? No ganamos nada. Todos en la vida nos equivocamos en tantas cosas".