Durante un vuelo en helicóptero, la policía de
Santa Catarina vio la particular imagen de una cruz esvástica en el fondo de
una piscina en el Valle de Itajaí. El símbolo llamó la atención de los agentes,
que decidieron entonces tomar una foto.
Los agentes volaban la
zona tras las pistas de un secuestro, cuando se encontraron con con la imagen
de la esvástica y decidieron sacar una fotografía, entre sorprendidos y
dubitativos por si eso encuadraba o no como apología del nazismo.
Tras evaluar el caso se
decidió que el dueño de la casa no podía ser castigado por la pintada. Según
informó la Policía Civil porque no se hace apología pública
del nazismo, ya que la piscina se encuentra dentro de la residencia y, por
ende, no caracteriza un delito.