Peter Wald falleció a los 52 años pero su mujer pensó que resucitaría y decidió ocultar el cadáver en la vivienda que ambos compartían.Ahora la esposa, Kalin Wald, deberá estar un año y medio en libertad condicional por estos incidentes, luego de que le retiraran los cargos criminales más graves."Es un caso extremadamente triste.
Ella realmente creía que su marido iba a resucitar de entre los muertos, incluso después de seis meses", afirmó Janet Booy, la asistente del fiscal.La mujer, devota cristiana, le estuvo diciendo a sus vecinos que su marido estaba "en manos de Dios" cuando ellos notaron la desaparación en marzo de 2013.
El impago de la hipoteca acabó en desalojo y sacó a la luz el secreto de Kalin el 17 de septiembre de 2013. El cuerpo de Peter estaba en un avanzado estado de descomposición y rodeados de ratas, según informó el diario The Independent.Durante el juicio, la mujer se declaró culpable por no informar del fallecimiento de su marido por una enfermedad no tratada y reconoció que lo ocurrido fue "inusual".