Las críticas llegaron desde el Congreso. Legisladores republicanos y demócratas mostraron su oposición al anuncio de Barack Obama de anunciar la normalización de su relación con Cuba. Varios advirtieron incluso que el Congreso frenará cualquier esfuerzo para levantar el embargo económico.
"La Casa Blanca ha concedido todo y ha ganado poco", señaló el senador republicano cubano-estadounidense Marco Rubio, visiblemente molesto.
Las críticas a Obama también vinieron desde filas demócratas. El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Robert Menéndez, aseguró que las acciones de Obama "han justificado el comportamiento brutal del gobierno cubano".
Reacciones
Los pobladores de ambos países reaccionaron de distinta manera. "Todo el mundo está contento. Este es un día histórico. Cuba y Estados Unidos son países vecinos, no hay porqué llevarse mal", celebraba en La Habana Amelia Gutiérrez, una empleada bancaria de 28 años.
La mujer -embarazada de siete meses- mostró su alegría porque su hijo "no tendrá que vivir bajo el ambiente de tensión que ha caracterizado las relaciones entre Cuba y Estados Unidos durante los últimos 50 años".
Instantes después del discurso de Obama, el Secretario general de la ONU, Ban Ki-moon "saludó calurosamente" el acuerdo y adelantó que "las Naciones Unidas están listas para ayudar a estos dos países a desarrollar sus relaciones de buena vecindad".