Después de largas horas de terror
que se vivieron en el bar de Sídney, y luego del episodio que desencadeno la
liberación de los rehenes, entre los cuales se encuentran varios heridos, se estaría
hablando de por los menos 3, de acuerdo a las primeras imágenes tomadas por la
prensa, la policía rescató a sangre y fuego a las personas que allí padecían el
encierro del sujeto iraní que mantuvo en vilo a los ciudadanos de la capital
australiana.
El hombre identificado como Man
Monis, de nacionalidad musulmana, quien vestía de negro y barba, mantuvo
cautivas a mas de una docena de personas y está acusado de asesinar a su mujer y
pertenecer a una comunidad religiosa, en la que actuaba como pastor, mostro a
las cámaras del mundo un mensaje en árabe, inscripto en una bandera negra que
rezaba: "No hay otro Dios que Alá, Mohamed es el
mensajero de Alá".
Las fuerzas de seguridad australiana entraron disparando al bar cafe Lind, buscando rescatar a los rehenes que mantenía cautivos el militante islámico y entre el fuego cruzado se pudo observar la presencia de por los menos 3 heridos entre los secuestrados.