miércoles 1 de abril de 2026
una comisión del senado de EE.UU. desnudó en un informe los métodos

La CIA aplicó torturas brutales a supuestos terroristas islámicos

Con simulacros de ahogo, privación de sueño y golpes, la CIA buscó sacar información tras el 11-S.

Por Redacción El Ancasti
Simulacros de ahogo, privación del sueño, golpes, aislamiento, amenazas psicológicas: la CIA recurrió en los años 2000 a un amplio abanico de técnicas reforzadas de interrogatorio consideradas actos de tortura.

Un informe implacable contra la CIA, publicado por la comisión de Inteligencia del Senado estadounidense, acusa a la agencia de haber sometido a los detenidos durante varios años a "técnicas reforzadas de interrogatorio de repetición durante días y semanas". 

Los cautivos eran lanzados contra las paredes, desnudados, introducidos en baños helados. Se les impedía dormir durante más de una semana, se los golpeaba y amenazaba. 

Algunos de los suplicios detallados en el informe ya habían sido documentados en memorandos confidenciales del Departamento de Justicia en 2002 y 2005, bajo la presidencia de George W. Bush, y ventilados durante la primera gestión de Barack Obama, en 2009.

El informe desgrana las múltiples "bofetadas a la cara" y golpes "al vientre" infligidos a los detenidos por la CIA. La "técnica de la pared" (walling) consiste en ubicar a la persona detenida frente a pared. El interrogador la atrae hacia él y luego la lanza violentamente contra la pared. Jaled Cheij Mohammed, el presunto cerebro de los atentados del 11 de septiembre de 2001, fue sometido a ese método, así como al simulacro de ahogamiento y privación del sueño.
Los detenidos podían ser mantenidos despiertos durante "alrededor de 180 horas", es decir "siete días y medio", en una posición incómoda: "de pie, con las manos al nivel o sobre la cabeza", encadenados y atados al techo, señala el documento del Senado.  

Abú Zubeida, un palestino capturado en marzo de 2002 en Pakistán, fue el primer prisionero de la CIA sometido a las técnicas reforzadas de interrogatorio. Entre junio y agosto de 2002, Abú Zubeida fue "aislado durante 47 días sin ser interrogado", destaca el informe. 

La técnica del confinamiento es aún más dura: Zubeida fue colocado en una suerte de caja del tamaño de un ataúd durante 266 horas, más de 11 días, y en otra todavía más pequeña durante 29 horas, mientras se lo interrogaba. En un centro secreto de detención, identificado con el nombre de "COBALT", un prisionero podía ser mantenido en medio de una oscuridad total, de pie, con las manos atadas sobre su cabeza y por lo general desnudo.  

La simulación de ahogamiento (waterboarding) es tal vez la técnica más tristemente célebre. El detenido es mantenido atado a un banco inclinado, con sus pies sobreelevados, se le coloca una toalla en la frente y los ojos y el interrogador le echa agua mientras la pasa repetidamente por la boca y la nariz del torturado, que durante 20 a 40 segundos no puede respirar. Las amenazas psicológicas fueron abundantemente utilizadas por los interrogadores de la CIA, dice el informe, en particular las amenazas contra las familias y los hijos de los detenidos.
 
"Mucho peor" que lo que se conocía

 Un informe del Senado estadounidense desnudó y condenó ayer duramente las prácticas más oscuras de la CIA, acusando al organismo de inteligencia de torturar a presuntos islamistas y de mentir a los estadounidenses diciendo que interrogatorios que no dieron ningún resultado ayudaron a salvar vidas. 

El tratamiento de detenidos en cárceles secretas en el exterior fue "mucho peor" que lo que el gobierno dijo al Congreso y al público, dijo el informe de la Comisión de Inteligencia del Senado. Elaborado tras una larga recopilación de documentos y testimonios, el informe aborda los controvertidos procesos de interrogatorio a sospechosos y miembros de Al Qaeda retenidos en instalaciones secretas en Europa y Asia en los ocho años posteriores a los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.

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