"Lo maté con mi bayoneta. Eran dos los que estaban en una cueva. Nos acercamos sigilosamente pero los alertamos al entrar. Saltaron y disparé mi rifle. Estaba encasquillado y no tenía tiempo de sacar el cargador y resolverlo, así que me abalancé con la bayoneta, se la clavé en el cuello y no le di tiempo a dispararme", contó Hoggan a la agencia de noticias France Presse en Londres. El ex militar vive hoy en Spondon, Derby.
La batalla de Monte Tumbledown fue una de las últimas y en ella se enfrentaron el Segundo Batallón de la Guardia Escocesa y el Batallón 5 de la Infantería de Marina. Murieron 20 argentinos, 9 británicos.
Hoggan contó que con sus compañeros del Batallón escocés tomaron una posición estratégica cercana a la capital de las islas tras dos semanas de marcha a pie desde el Puerto San Carlos, donde en mayo del 82 se produjo el desembarco británico. Su batallón pisó tierra el 1 de junio.
Tras abandonar las fuerzas militares, Gordon afirma haber luchado contra el estrés traumático que dejan las guerras. Como muchos veteranos, quiso volver a la zona donde combatió y viajó a Malvinas en 2007, para los 25 años de la guerra.
En su diálogo con la prensa británica, dijo no tener idea de la identidad del soldado argentino que mató a sangre fría con su bayoneta. Sabe que eran de la Infantería de Marina 5, dice que todos esos chicos llevaban consigo rosarios, y que cree haber visto unas iniciales FM grabadas en el cinto de cuero del interior del casco. Pero eso podría ser las iniciales de Fabricaciones Militares.
En Argentina, grupos de ex combatientes han intentado abrir una causa internacional por presuntos crímenes de guerra contra Gran Bretañas durante el conflicto de Malvinas. Por diversas razones, el Estado argentino nunca dio ese paso. El testimonio de Hoggan podría igualmente ahora aclarar al menos cómo fue la muerte de ese joven soldado argentino aquel sangriento 13 de junio.