El juez de Nueva York Thomas Griesa decidió dotar al mediador que designó para la disputa entre la Argentina y los holdouts
con más atribuciones. En concreto, le permitió incorporar a otros
inversores que no aceptaron las condiciones de los canjes de deuda I y
II a la mesa de negociaciones.
La orden del magistrado habilita
al "special master" a invitar a cualquier negociación futura a otros
inversores que hayan demandado a la Argentina para obtener mejores
términos, o que estaban a la espera de un fallo favorable, los cuales se
conoce en la jerga financiera como los "me too", los cuales representan unos 5.000 millones de deuda original.
De
esta forma, Pollack podrá incluir en las conversaciones a los
denominados por "me too" (yo también) junto al fondo NML Elliot que
tiene un fallo a favor por 1.300 millones de dólares.
La decisión se conoció luego de las señales que ha dado el Gobierno respecto a un posible diálogo con los holdouts en los próximos meses.
"A finales de año, cuando desaparezcan los instrumentos que los fondos buitres han utilizado para la extorsión, habrá mejores posibilidades para dialogar con los acreedores que optaron por quedar fuera de la reestructuración de la deuda", confirmó el ministro de Economía, Axel Kicillof.
Luego
de que fracasaran las gestiones para llegar a un acuerdo en el tiempo
límite y la Argentina fue declarada en default "selectivo", tanto
Kicillof como otros funcionarios del Gobierno criticaron a la figura del
mediador por considerar que respondía a los intereses de su
contraparte. Esos cuestionamientos se sumaron a los que previamente se
habían vertido sobre el propio juez del caso, a quien la presidente
Cristina Kirchner objetó en repetidas ocasiones.