miércoles 1 de abril de 2026
Casi dos millones de personas desafiaron a Madrid en un referendo

Catalanes votaron sobre la independencia

Por Redacción El Ancasti
Casi dos millones de catalanes votaron ayer sobre su independencia en una consulta sin ningún valor legal, pero histórica para el nacionalismo, y en claro desafío del gobierno regional a la prohibición impuesta por Madrid.
Personas de todas las edades hicieron largas colas frente a los colegios que, entre aplausos de los asistentes, abrieron y funcionaron con normalidad pese a la suspensión decretada por el Tribunal Constitucional a petición del ejecutivo español de Mariano Rajoy.

Convocados por el gobierno del nacionalista Artur Mas, 5,4 millones de catalanes estaban llamados a responder a una doble pregunta: "¿Quiere que Cataluña sea un Estado? En caso afirmativo, ¿quiere que este Estado sea independiente?".

A dos horas de cerrar los colegios, 1,98 millones de personas habían depositado sus papeletas, informó el gobierno regional, que podría salir reforzado políticamente en su pulso con Madrid.

"Es una cantidad insólita (...) teniendo en cuenta que es una consulta no legal", apuntó el filósofo y analista político Josep Ramoneda, observando que esto "debilita a Rajoy".

Para Fernando Vallespín, politólogo de la Universidad autónoma de Madrid, es una "victoria relativa" que demuestra "una mayoría social por el derecho a decidir" sobre la secesión aunque "no tan clara respecto a la independencia".
   
Desafío 
De Sidney a Nueva York, pasando por México DF o Sao Paulo, cientos de catalanes residentes en el extranjero también se movilizaron para la ocasión.

"Una oportunidad como ésta no debemos desaprovecharla", decía uno de ellos, Jordi Cuesta, en París donde vive desde hace 23 años y para quien "el Estado español tiene que sentarse a dialogar".

La jornada, bautizada "9-N", es histórica para el nacionalismo de esta región, orgullosa de su idioma y su cultura, que representa casi un 20% del PIB español.

Para Carme Forcadell, la líder de la campaña ciudadana por la independencia, esta votación "significa un triunfo de la democracia y las libertades", pese a verse descafeinada.

"Estamos desafiando al Estado español", agregaba tras votar en Sabadell, a unos 30 km de Barcelona.
Denunciando "una farsa", la mayoría de contrarios a la independencia prefirió no movilizarse.
"Yo he nacido en Barcelona, tengo 53 años, siempre he vivido aquí y nunca he visto este debate en la calle", aseguraba ayer Carlos Campuzano, dueño de un bar en Barcelona. "Es totalmente artificial para intentar desviar la atención" de los problemas de corrupción, dijo.

La jornada transcurrió con pocos incidentes: cinco jóvenes fueron detenidos en Girona, en el norte de la región, por destrozar urnas en un colegio y en Barcelona, un grupo de manifestantes quemó una "estelada", la bandera independentista.
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