La palabra insólita es la única apropiada para describir la situación que ocurrió en China. Un hombre que ganó la lotería en ese país y obtuvo la exorbitante suma de 85 millones de dólares, fue a retirar su premio para que no lo reconozcan, de una forma bizarra: ¡fue disfrazado de oso!
"Quiero planificar trabajo de caridad", comentó a la prensa local, el hombre que se sacó el premio mayor y del que no se conoce su identidad pero se sabe que vive en la ciudad de Taiyuan.