La epidemia de ébola evidencia "los peligros de las crecientes
desigualdades sociales" en un mundo que "está mal preparado para
responder a cualquier emergencia sanitaria sostenida y severa",
sentenció hoy la directora general de la Organización Mundial de la
Salud (OMS), Margaret Chan.
"El brote demuestra los peligros de las crecientes desigualdades
sociales y económicas en el mundo: los ricos obtienen el mejor
tratamiento, a los pobres se les deja morir", afirmó Chan.
La funcionaria planteó que en 2009, con la pandemia de gripe A en curso,
la OMS constató que el mundo no estaba preparado para ofrecer una
respuesta adecuada.
"La actual epidemia de ébola demuestra sin ningún lugar a dudas que esta
conclusión era cierta: el mundo está mal preparado para responder a
cualquier emergencia sanitaria sostenida y severa", dijo Chan en un
mensaje dirigido al Comité de la Región Pacífico Occidental de la OMS,
en Manila, según reportó la agencia EFE.
Según la OMS, la epidemia de ébola que asuela África Occidental,
centrada en Guinea Conakry, Liberia y Sierra Leona, contabiliza 8.400
infectados, con más de cuatro mil decesos.
"En mi larga carrera en el ámbito de la salud pública, que incluye
lidiar con los brotes de H5N1 y SARS en Hong Kong, y con la pandemia de
gripe A, nunca he visto un asunto de salud que atraiga tanto interés
mediático mundial", planteó Chan.
La funcionaria agregó: "Nunca he visto un problema de salud que provoque
tanto miedo y terror más allá de los países afectados; nunca he visto
que una enfermedad infecciosa contribuya tan categóricamente a la
capacidad de un Estado para quebrar".
La excepcionalidad de esta epidemia quedó demostrada cuando el Consejo
de Seguridad de la ONU sostuvo el pasado 18 de septiembre "que una
crisis de salud pública se había convertido en una crisis que afectaba a
la paz y la seguridad internacional".
"Cuando un mortífero virus ataca a los desposeídos y queda fuera de control, es el mundo entero el que está en riesgo".
El ébola surgió hace unos 40 años cerca del río que le dio su nombre en República Democrática del Congo, antiguo Zaire.
Como histórica y geográficamente estuvo confinado a naciones africanas
pobres, "el incentivo para investigación y el desarrollo es virtualmente
no existente: una industria que se mueve por la búsqueda de beneficios
no investiga en productos para los mercados que no pueden pagar",
razonó.
El próximo jueves habrá una reunión extraordinaria de los ministros de
Sanidad de la Unión Europea para verificar la eficacia de controles
aeroportuarios y "tranquilizar a la opinión pública", informó una fuente
europea citada por la agencia Ansa.
En la región sudamericana, fue la presidenta de Chile, la pediatra
Michelle Bachelet, quien se refirió al ébola, tras haber sido aislado un
hombre con síntomas, llegado de Guinea Ecuatorial.
"No ha llegado el ébola a Chile", aseguró la mandataria citada por la
agencia DPA: "Este episodio nos permite como gobierno seguir mejorando y
perfeccionando la respuesta del sistema de salud a casos como éste",
reivindicó Bachelet.
El primer contagio del virus fuera de Africa se produjo en España, donde
una auxiliar de enfermería de 44 años se contagió en el Hospital Carlos
III de Madrid al atender al segundo religioso español enfermo
repatriado de África Occidental.
Luego hubo un caso similar en Estados Unidos, con una sanitaria que
trató a un paciente liberiano que murió en el Hospital Presbiteriano de
Dallas y, pese a llevar bata, guantes y máscara de protección, tuvo "en
algún momento una falla en el protocolo", dijo Tom Frieden, director de
Centros de Control de Enfermedades.
Los sindicatos españoles se quejaron de que el personal sanitario no fue
debidamente preparado para el tratamiento de los pacientes con ébola,
en tanto la fiscalía investiga en Estados Unidos si las autoridades
fallaron en proteger al personal.
Las autoridades del estado de Dallas calificaron a la enfermera como una
"heroína que ayudó a proporcionar cuidado a Thomas Duncan", fallecido
por ébola en Dallas días antes.
La auxiliar de enfermería Teresa Romero lucha en Madrid por su vida tras
infectarse al cuidar del último de los dos religiosos que repatrió de
África el gobierno español.
"En Occidente no sabemos mucho del ébola", declaró Mariano Rajoy,
presidente del Gobierno de España. "Todos estamos aprendiendo sobre la
base de los casos que se están produciendo", enfatizó el jefe del
Ejecutivo de la región de Madrid, Ignacio González, también del Partido
Popular.