Los documentos desclasificados demuestran que se persiguió incluso a académicos y artistas.
El Ministerio de Defensa difundió ayer las listas negras de artistas, académicos y periodistas que elaboraron los servicios de inteligencia de la última dictadura militar y que se encontraban entre los 1.500 documentos oficiales hallados en el subsuelo del Edificio Cóndor, donde funciona la Fuerza Aérea.
En las listas negras las personalidades figuran clasificadas según su grado de relación con el marxismo en cuatro fórmulas, siendo la número 1 la más inofensiva a los ojos de la dictadura y la 4, la más peligrosa y cuyos integrantes, por lo tanto, debían ser marginados a la hora de otorgarles un empleo, una beca o una promoción laboral, entre otros beneficios.
En la fórmula 4 quienes registran antecedentes ideológicos marxistas que hacen aconsejable su no ingreso y/o permanencia en la administración pública y que no se le proporcione colaboración, figuran, entre otros, Juan Carlos Higa, Orfilio Mario Herrera, Mario Paoletti y Daniel Moyano, quienes forman parte de los más de cien periodistas desaparecidos en la dictadura.
También figura en estas listas negras el histórico secretario de Redacción de la agencia Noticias Argentinas Federico Vergara, los actores Alfredo Alcón, Norma Aleandro, Héctor Alterio, Marta Bianchi, Luis Brandoni, Norman Brisky, Leonardo Favio, Alberto Fernández de Rosa, Nacha Guevara, Virginia Lago, Lydia Lamaison, Víctor Laplace, Federico Luppi e Irma Roig.
A ellos se agregan los periodistas Osvaldo Bayer, Rogelio García Lupo, Jacobo Timerman, Juan Gelman y Francisco Urondo, y los escritores Julio Cortázar, Roberto Tito Cossa, Hamlet Lima-Quintana, Tomás Eloy Martínez, Dalmiro Sáenz, Armando Tejada-Gómez y David Viñas.
También figuran el cineasta Pino Solanas y los músicos Horacio Guarany, Carlos Guastavino, Víctor Heredia, César Isella, Marilina Ross, Mercedes Sosa, Atahualpa Yupanqui y María Elena Walsh.