Micheletti: "No hay forma de que Zelaya sea restituido, él salió ya sin ser presidente de la república"
El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, aseguró hoy que, con su actitud, el destituido Manuel Zelaya está tratando de obligarnos a tomar una decisión que ya fue tomada hace 2 meses y pico. Además, dijo que le advertirá a la cancillería brasileña: O le da asilo, o lo entrega a la autoridad que corresponda.
(Télam) No hay forma de que sea restituido, él salió ya sin ser presidente de la República. Está tratando de obligarnos a tomar una decisión que ya fue tomada hace 2 meses y pico, dijo en declaraciones al canal Telecentro.
Micheletti minimizó además la posibilidad de que alguien se acerque a negociar con el mandatario depuesto. Son los tribunales de Justicia que lo están esperando para que se presente y pague los delitos que cometió. Hay acusaciones contra el presidente Zelaya y tendría que presentarse ante la justicia: si está dispuesto a hacerlo, bienvenido sea, dijo.
Micheletti se mostró además contrariado por la decisión de la embajada brasileña de albergar a Zelaya. Mañana vamos a cursar una solicitud respetuosa a la Cancillería de Brasil advirtiéndole: o le da asilo, o lo entrega a la autoridad que corresponda. Si él logra el objetivo de que le den asilo político, le desearemos buen viaje, explicó.
Sobre los incidentes que provocaron varios heridos y detenidos en inmediaciones de la embajada brasileña, advirtió que el Gobierno está tratando de restablecer la calma e hizo una convocatoria a todos los hondureños para que colaboren en esa tarea. Somos hondureños, no tenemos por qué derramar sangre entre hermanos, indicó.
El mandatario confirmó además que resolvió extender dos horas más el toque de queda, que iba a finalizar hoy a las 4 de la tarde.
Por último, rechazó de plano las recomendaciones de la Secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton. Respeto la opinión de los gringos, digan lo que digan, es una determinación del pueblo hondureño, mantengo firme mi posición, porque no voy a dejar que se tuerza la voluntad del pueblo hondureño, que no quiere saber nada de Zelaya pero tampoco de la intervención.