MÉXICO - México puso en marcha ayer medidas drásticas para mitigar la propagación de la epidemia de gripe porcina, que puede haber dejado hasta 152 muertos, con el cierre de restaurantes y bares en la Ciudad de México, un receso escolar en todo el país y la realización de miles de análisis para detectar el mal.
Los restaurantes y otros comercios de venta de alimentos y bebidas de la capital mexicana cerraron al público desde el mediodía de ayer y sólo darán servicio de envío, anunció por la mañana la alcaldía capitalina.
Los restaurantes de la ciudad deben suspender actividades parcialmente. Se les autoriza a seguir preparando y vendiendo alimentos exclusivamente en la forma que se conoce para llevar, dijo el secretario de Gobierno de Ciudad de México, José Ángel Ávila.
A la vez, desde este martes también rige un receso en todos los niveles de la educación, una medida que se ha extendido a todo el país, luego de que las autoridades capitalinas cerraron las aulas hasta el 6 de mayo próximo.
La Ciudad de México y sus suburbios conforman una de las áreas metropolitanas más pobladas del mundo, con 20 millones de habitantes, y es la zona más afectada por la epidemia, que dejó 152 muertes que las autoridades sospechan que se deben a la gripe porcina, de las cuales 20 están confirmadas.