ASUNCIÓN- El obispo de la ciudad norteña de Concepción, monseñor Zacarías Ortiz, reveló ayer que un político y un dirigente campesino extorsionaban al presidente Fernando Lugo con dar a conocer la existencia del hijo que el mandatario reconoció como propio.
Lugo asumió el lunes la paternidad de un niño de 2 años, producto de su relación con Viviana Rosalith Carrillo, de 26 años, de cuando todavía era obispo en el departamento de San Pedro, 350 kilómetros al norte de Asunción.
De allí también son el gobernador José Ledezma y el dirigente campesino Elbio Benítez, de estrecha relación con el presidente.
En declaraciones a radio Cardinal que recoge la agencia Ansa, monseñor Ortiz afirmó que Ledezma y Benítez lo tenían a Lugo entre la espada y la pared, porque conocían la existencia del hijo del ex obispo.
Benítez, por su parte, negó que haya ejercido presión sobre Lugo y cuestionó las expresiones politiqueras y muy bajas del obispo Ortiz.
Mientras, se supo ayer que Lugo y la madre de su hijo acordaron que el niño llevará el apellido Lugo Carrillo, y que el abogado del mandatario ya inició los trámites para la modificación, que exige un juicio de adición de apellido.
El jefe de Estado solicitará además que se le restituya la mitad de su salario, para poder cumplir con la prestación alimentaria, consignó el portal del diario Última Hora.
Cuando inició su mandato, en agosto del año pasado, Lugo decidió donar su sueldo al Instituto Paraguayo del Indígena (INDI).