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Dolor por víctimas de L`Aquila

Las exequias nacionales se realizaron ayer. Hubo cerca de 200 féretros cubiertos con flores. Oraron según los credos católico y musulmán.
11 de abril de 2009 - 00:00
L`AQUILA, Italia - Miles de personas, entre ellos familiares, autoridades y socorristas, despidieron este Viernes Santo en el inmenso campo de la academia militar de L`Aquila a las víctimas del sismo que el lunes dejó cerca de 300 muertos en el centro de Italia.

Leves réplicas del sismo se sintieron durante las exequias, aunque de menor intensidad que las de la noche pasada.

La ceremonia fue presidida por el cardenal Tarcisio Bertone, número dos del Vaticano, en presencia del presidente de la República, Giorgio Napolitano, y del jefe del gobierno, Silvio Berlusconi.

Ante los cerca de 200 féretros cubiertos con flores y dispuestos en cuatro filas en la plaza de armas de la academia militar, el secretario personal del Papa, monseñor Georg Gaenswein, leyó un mensaje de pésame en el cual el pontífice invita (...) a todos a mantener la esperanza sin caer en el desconsuelo.

Después del rito católico oficiado por Bertone, se rezaron oraciones musulmanas, debido a que seis de los muertos profesaban la religión islámica.

Pedimos la unidad de todos de frente a un único Dios, clamó el imán Mohammed Nur.

Un centenar de muertos -de los 290 que arroja el último balance oficial- fueron enterrados en ceremonias privadas. Estas víctimas son los muertos de toda la nación, declaró Berlusconi poco antes de las exequias, visiblemente conmovido.

Unas 5.000 personas dieron el desgarrador adiós a amigos y allegados, algunos de las cuales sufrieron desvanecimientos y vahídos. Ésta es nuestra propia Vía Crucis, dijo la presidenta de la Provincia de los Abruzos, Stefania Pezzopane, cuya sede institucional se derrumbó.

Gracias a una dispensa papal, los funerales solemnes son celebrados un Viernes Santo, día en que se conmemora la pasión de Cristo, durante el cual no se ofician misas, según la tradición católica.

Italia decretó luto nacional y las banderas de todos los edificios e instituciones públicas se izaron a media asta. Los aeropuertos de todo el país guardaron un minuto de silencio.

Tras la despedida de los muertos, queda la preocupación de los cerca de 28.000 damnificados, quienes viven en la incertidumbre y esperan la reconstrucción prometida, que durará varios años, según advirtió Berlusconi.

El jefe del Gobierno italiano anunció poco antes en un programa radial que espera fondos de la Unión Europea (UE) por 400 a 500 millones de euros en tres años para las obras de reconstrucción. Unos 10.000 edificios y edificaciones se derrumbaron por el terremoto.Detectan sonidos bajo escombros

Los geófonos, instrumentos para localizar seres vivos debajo de escombros, y los perros instruidos para buscar desaparecidos, localizaron ayer señales positivas en un edificio del centro de L`Aquila, ciudad destruida por el terremoto del lunes en la región del Abruzzo.

La esperanza era mínima, admitieron los propios bomberos. La agencia de noticias Ansa reportó que los equipos de rescate iban a continuar excavando durante toda la noche en la calle D`Annunzio para verificar si el ruido detectado por el geófono es una señal de vida, pues sobrevivir cinco días debajo de los escombros es perfectamente posible, según médicos.

Sin tregua

Más de 800 réplicas, entre ellas nueve de magnitud 4 a 5, fueron registradas desde el lunes pasado en el centro de Italia, indicó ayer el jefe del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi. Sólo ayer (jueves) se registraron 186 sacudidas, añadió. Los equipos de rescate siguen hallando cadáveres en el casco histórico de L`Aquila, donde los bomberos extrajeron dos cuerpos, una madre con su hija. En total, cerca de 40.000 personas fueron atendidas por los socorristas hasta ahora. Será una labor larga, reconoció Berlusconi.

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