Hacía dos años que había cesado la convivencia. ¿Conseguirá la nulidad?. El ex yerno del rey de España contrató a la abogada matrimonialista más dura del país para tramitar su divorcio de la hija del rey Juan Carlos.
Después de dos años de haber anunciado el cese temporal de convivencia, Elena de Borbón y Jaime de Marichalar, duques de Lugo se divorcian oficialmente. Según informa la tapa del diario español El Mundo de hoy (que promete ser la más vendida en mucho tiempo), los abogados están terminando de tejer los últimos hilos de un acuerdo nada sencillo .
La pareja tuvo 12 años de matrimonio y dos hijos: Froilán, el primer nieto del rey y a todas luces su favorito (y también el de la prensa) y Victoria Eugenia.
El divorcio no es la solución final, según advierten los expertos, remarca El Mundo. La Infanta es miembro de una monarquía católica, apostólica y romana, y contrajo matrimonio por la Iglesia; su condición de divorciada no le permitiría ni mucho menos rehacer su vida dentro de la doctrina católica. La crónica cita a un experto en derecho canónico que dice que un divorcio y posterior matrimonio civil la pondría de cara a la Iglesia en situación de concubinato, lo cual le impediría, por ejemplo, recibir la comunión. Para la doctrina católica, el matrimonio sigue siendo un sacramento indisoluble y, por tanto, no se puede romper.
Todos apuestan por el pedido de nulidad en los Tribunales de Rota, ya que si la infanta no lo hace no podría volver a comulgar o a casarse por Iglesia. El antecedente directo en la realeza europea es Carolina de Mónaco. Su cuñada, la ex periodista Letizia Ortiz era divorciada pero sus primeras nupcias no fueron por Iglesia, con lo cual no hubo inconvenientes. Por su parte, la Casa Real mantiene silencio absoluto sobre la cuestión. Queda esperar esta semana, cuando se cree que los abogados tendrán cerrado el acuerdo. El ex yerno del rey Juan Carlos quiere vaciar las arcas de la monarquía española
Jaime de Marichalar, ex esposo de la Infanta Elena, tiene a la familia real española de disgusto en disgusto. Esta vez, con la elección de Concha Sierra como su representante en el juicio de divorcio queda claro que Marichalar quiere aprovechar al máximo su oportunidad de llevarse hasta el último centavo posible de las arcas de la monarquía española.
La elección del bufete de Sierra ha sido una bofetada a la Casa Real y toda una declaración de intenciones por parte de Marichalar. Sierra no es una abogada matrimonialista cualquiera. Tiene fama de ser muy dura en las negociaciones, y si Marichalar se ha inclinado por ella es porque va a ser muy exigente. Las pretensiones económicas de Marichalar son desorbitadas, dijo una fuente cercana a la monarquía en declaraciones al portal español El Confidencial.
Además de ser una de las asesores de la empresaria española Esther Koplowitz en la firma Cementos Pórtland Valderribas (en cuyo consejo de administración se sienta el aún yerno del Rey), el currículum de Sierra está lleno de divorcios de ricos y famosos de la alta sociedad europea.
A sólo dos meses del primer aniversario de lo que la familia real denominó cese temporal de la convivencia conyugal, Marichalar y la Infanta Elena decidieron hacer de su separación un asunto definitivo.
Las fuentes consultada por El Confidencial aseguraron, sin embargo, que Marichalar no va a presentar batalla por la custodia legal de sus dos hijos, Felipe Juan Froilán y Victoria Federica, nietos de los Reyes y quinto y sexto, respectivamente, en la línea de sucesión de la Corona.