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Cautela en los mercados tras el dramático mensaje de George Bush

Las bolsas europeas responden con tibias subas a la advertencia del mandatario norteamericano de que peligra la economía de EE.UU.. En las plazas de Asia dominaron las bajas. Expectativa en Wall Street.
25 de septiembre de 2008 - 00:00
El dramático mensaje pronunciado anoche por el presidente norteamericano George W. Bush en el que afirmó que toda la economía de Estados Unidos está en peligro no hizo más que sumar tensión a los mercados, que en la jornada de hoy se movían con cautela.

El objetivo (del plan de rescate) no es preservar a ninguna empresa, sino a la economía del país, apuntó el mandatario, que confirmó que hoy se reunirá en la Casa Blanca con los candidatos presidenciales John McCain y Barack Obama y con líderes legislativos para analizar la situación.

Las principales bolsas europeas comenzaron la sesión con mucha prudencia, después de que la mayoría de las plazas asiáticas perdiese terreno, todos empujados por la incertidumbre en torno a la aprobación del multimillonario plan de rescate propuesto por la Casa Blanca y que se encuentra estancado en el Congreso de Estados Unidos.

En la Bolsa de Londres, el índice FTSE 100 perdía un 0,49% en el arranque, mientras que en Frankfurt, principal plaza bursátil de la zona euro, el índice Dax progresaba 0,51% y, en París, el CAC 40 ganaba 0,51% después de haber abierto con una muy ligera baja.

Los mercados esperarán con avidez la más mínima buena noticia sobre el plan de compra de los créditos dudusos de los bancos, consideró Jean-François Virolle, de la firma de corretaje Global Equities, en París.

Mientras tanto, en Tokio, el índice Nikkei 225 perdió un 0,90% al cierre. También la Bolsa de Taipei cerró en claro retroceso (-1,17%), como la de Nueva Zelanda (-0,67%) y la de Sídney (-1,09%). Muchos inversores esperan que se vote la ley sobre el plan de rescate estadounidense y el sentimiento sigue siendo de desconfianza, comentó Hiroyuki Fukunaga, presidente de Investrust de Tokio.

Con su dramática apelación en cadena nacional, Bush sumó presión a los legisladores para la aprobación del paquete ideado por la Casa Blanca, que prevé nacionalizar deudas tóxicas y otorga al secretario del Tesoro Henry Paulson poderes casi ilimitados para el manejo de los 700.000 millones de dólares.

El plan es la mayor intervención pública en la economía desde la época de la Gran Depresión, y va a contramano de los postulados más proclives al libre mercado de gobiernos republicanos como el de Bush.

Grave crisis

Washington.- El presidente estadounidense, George W. Bush, ha advertido que el país se enfrenta a una larga y dolorosa recesión por la grave crisis financiera, lo que ha obligado al Gobierno a intervenir con un multimillonario plan de rescate bancario.

Está previsto que Bush se reúna hoy con legisladores republicanos y demócratas, así como con funcionarios de su Gobierno en una sesión en la que han sido invitados los candidatos presidenciales John McCain y Barack Obama, y que tiene como objetivo llegar a un acuerdo que permita solventar la crisis.

En un discurso a la nación, pronunciado esta noche desde la Casa Blanca, el presidente trató de convencer al pueblo estadounidense de que se debe apoyar el plan de rescate que ha propuesto su Gobierno al Congreso, y que asciende a 700.000 millones de dólares.

Estamos en medio de una grave crisis financiera y el Gobierno está respondiendo con acciones contundentes, dijo Bush, quien advirtió también de que los mercados no están funcionando apropiadamente y se ha perdido la confianza en ellos.

Bush insistió en que los principales sectores están en riesgo y más bancos podrían entrar en bancarrota si el Congreso no accede a apoyar el plan de medidas del Gobierno, que permitirá al Tesoro adquirir la deuda tóxica que tienen los bancos.

De no aprobarse este plan, dijo Bush, Estados Unidos entrará en recesión. No podemos dejar que eso suceda, por lo que hizo un llamamiento al Congreso para que lo apruebe con urgencia. Asimismo, dijo entender la preocupación y la frustración de los ciudadanos y afirmó que se vio obligado a intervenir para evitar el pánico financiero y la recesión.

Bush se dirigió al país inmediatamente después de invitar a los líderes del Congreso y a los candidatos republicano y demócrata, John McCain y Barack Obama, a una reunión mañana en la Casa Blanca para tratar de llegar a un compromiso conjunto sobre el plan de rescate.

Sin una acción inmediata por parte del Congreso, Estados Unidos podría caer en un pánico financiero, a lo que seguiría una situación agobiante en el país. No debemos permitir que esto ocurra, dijo Bush, quien instó a actuar lo antes posible.

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