Oposición a Evo Morales espera un triunfo electoral
Sectores afines al gobierno, que consideran ilegal la consulta, aspiran a que no obtenga los dos tercios de los votos. El embajador argentino, preocupado por "la institucionalidad democrática" de ese país.
SANTA CRUZ.- La oposición regional de Bolivia espera un claro triunfo en el referendo autonómico de hoy en Santa Cruz, mientras los sectores afines al gobierno, que consideran ilegal la consulta, aspiran a que no obtenga los dos tercios de los votos.
El presidente del Comité Cívico pro Santa Cruz, Branco Marinkovic, fue muy claro al interpretar que el referendo por el estatuto autonómico, que confía ganar ampliamente, dará inicio a una Segunda República en todo Bolivia, contraria al centralismo y autoritarismo que atribuye al presidente Evo Morales y fundada en la descentralización y la autonomía, según dijo a Télam.
El prefecto (gobernador) de este departamento (provincia), Rubén Costas, lo ratificó hoy en conferencia de prensa, pero con el aditamento que, a su juicio, el centralismo y autoritarismo "puede ser de derecha como el de (el ex presidente) Gonzalo Sánchez de Lozada o de izquierda, como el de Morales".
Pero el gobierno de La Paz sostiene que esta consulta popular es ilegal ya que la actual Carta Magna de Bolivia no contempla las autonomías y porque el estatuto, una suerte de Constitución provincial, no fue redactado por un cuerpo elegido por los cruceños, sino "entre cuatro paredes".
Se "engaña" al pueblo con un "gran fraude", porque la campaña se basó en llamar a votar "Si" a la autonomía, pero no se habla del estatuto que es el verdadero motivo de la consulta, según dijo a Télam el ministro de la Presidencia de Bolivia, Juan Ramón Quintana.
Pero los movimientos sociales de la región afines al gobierno plantearon "tres estrategias" diferentes: algunos llamaron a la abstención; otros a votar por el "No" y un tercer grupo a la resistencia electoral, tratando de bloquear el ingreso de ánforas (urnas) o de destruirlas, según explicó el ministro, que se mostró respetuoso de lo que decidan esas agrupaciones.
Quienes llamaron a votar por el No, los únicos que hicieron algún tipo de campaña electoral, definieron como un triunfo que "uno de cada tres votantes" lo haga contra el estatuto, para impedir que el Sí obtenga los dos tercios de los votos.
El objetivo, más que modesto, y emparentado con la autocrítica del oficialismo de haber dicho No a una autonomía legítima en el 2006, por contraposición al separatismo, apunta a que la oposición regional no alcance el porcentaje de votos que le exigió al gobierno en la Asamblea Constituyente para aprobar cada artículo de la nueva Constitución.
El prefecto Costas expresó hoy su confianza en el triunfo al decir que "una ánfora más o menos que se queme o patee" no modificará el resultado.
Pidió que la gente no se deje llevar "por la provocación" y acusó al gobierno por los muertos en Cochabamba (en enero de 2007) ayudado "por los venezolanos de Hugo Chávez que estaban allí" y en otros puntos del país donde se produjeron enfrentamientos.
El gobierno, sin embargo, disuadió a sus organizaciones sociales de movilizarse hacia Santa Cruz desde otras regiones del país para evitar enfrentamientos, un fantasma que ambos sectores plantean como una intención oculta del adversario.
Los días pasados, sólo hubo por eso, movilizaciones locales contra el estatuto autonómico, que marcharon desde el interior sobre la ciudad capital del departamento. La última, el viernes, reunió varios miles de campesinos e indígenas, sobre todo, y se concentró en la ex Terminal de ómnibus de la ciudad.
Lo cierto es que Santa Cruz se mantiene tranquila, su gente casi indiferente. Sin el clima preelectoral de un comicio reñido entre dos contrincantes principales, el grueso de la gente del casco céntrico y sus anillos (rutas de circunvalación) más próximos da por descontado el triunfo del Sí.
Pero lo cierto es que el acto elector de mañana, que se abrirá a las 8 hora local (9 de Argentina) y se extenderá hasta la 16, no tendrá veedores internacionales -un triunfo del gobierno boliviano para deslegitimar la consulta-, ni su resultado será reconocido por la Corte Nacional Electoral (CNE).
Sólo la Corte Departamental Electoral (CDE) controlará la compulsa, y organizó un importante centro de prensa internacional en el Hotel Santa Cruz, donde sí hay un gran número de periodistas, atraídos por el conflicto que supone un referendo defendido por la región y ninguneado por el gobierno de La Paz, y de consecuencias impredecibles.