(Télam) - El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, regresó este lunes a Brasilia tras una breve visita a la Antártida, donde asistió a la conmemoración de los 25 años de la base brasileña en el continente blanco Comandante Ferraz, según lo informó la agencia DPA.
El avión de la comitiva brasileña despegó desde la ciudad de Punta Arenas, ubicada a 3.000 kilómetros al sur de Santiago de Chile, con más de dos horas de retraso debido a las malas condiciones meteorológicas.
Pese a los inconvenientes del clima, Lula manifestó su emoción al visitar la Antártica, por lo que según la prensa brasileña cumplió un "sueño de niño".
"Esto es una cosa maravillosa, emocionante, inimaginable", dijo el mandatario, quien también consideró "muy importante" que "se destinen más recursos y tener más posibilidades de hacer investigaciones".
"Es preciso que tengamos un laboratorio mayor para que los científicos trabajen más y mejor", y el gobierno de Brasil "tiene condiciones para eso, tiene dinero y tiene voluntad política", subrayó el presidente.