Por su parte, el republicano Mike Huckabee, con dos victorias, acortó mínimamente diferencias con el favorito John McCain.
WASHINGTON- El demócrata Barack Obama se impuso este sábado a Hillary Clinton en los estados de Washington (noroeste), Nebraska (centro) y Luisiana (sur), en una dura batalla por la nominación presidencial de su partido, que sigue abierta.
Por su parte, el republicano Mike Huckabee, con dos victorias, acortó mínimamente diferencias con el favorito John McCain.
En una nueva ronda en la pelea por las candidaturas republicana y demócrata a las presidenciales de noviembre en Estados Unidos, ambos partidos votaron el sábado en Luisiana y celebraron "caucus" (asambleas electorales) en Washington, además de los caucus demócratas en Nebraska y republicanos en Kansas.
La jornada demócrata tuvo un claro vencedor en Obama, quien en el resultado más importante del día ganó en el estado de Washington, el que más delegados a la convención demócrata otorga de los distritos en juego este sábado (78 delegados y 19 "superdelegados" que pueden elegir a qué candidato dar su voto), de acuerdo con proyecciones de las cadenas de televisión Fox y CNN.
Obama se imponía a Clinton por 67 por ciento a 32 por ciento de los votos en Washington, mientras que también se adjudicó Luisiana con 54 por ciento de los sufragios por 38 por ciento para Clinton, Nebraska con 69 por ciento sobre 31 por ciento de la ex primera dama, y las Islas Vírgenes, donde los demócratas también le dieron su apoyo.
En el bando republicano, los resultados de la jornada permitieron a Huckabee dar un impulso a su rezagada campaña al imponerse en Kansas y en Luisiana, según estimaciones de medios estadounidenses.
El ex pastor bautista ganaba con el 60 por ciento de los votos, mientras McCain obtenía el 24 por ciento en Kansas; en Luisiana, la victoria del ex gobernador de Arkansas era de 44 por ciento a 42 por ciento de las voces.
Del lado demócrata, Clinton, senadora por Nueva York de 60 años, y Obama, senador por Illinois, de 46 años, desarrollan una frenética ronda de contactos directos con los votantes, cuando cada voto cuenta.
En un discurso en Virginia en la noche del sábado (hora local), en el que repetidamente pronunció las palabras "cuando yo sea presidente", un triunfante Obama -ha ganado en más estados que su rival- señaló: "Ganamos en el norte, ganamos en el sur y ganamos en el medio".
Hasta este sábado, Clinton aventajaba ligeramente a Obama en el número de delegados tras las sucesivas primarias, de cara a la convención que elegirá en agosto al candidato presidencial del Partido Demócrata para las elecciones de noviembre.
Son necesarios 2.025 delegados para obtener la nominación, y ambos aspirantes están muy parejos con poco más de mil convencionales.
Después de este fin de semana, en que los demócratas también celebraron ayer primarias en el estado de Maine (noreste), la próxima jornada clave será la de las "primarias del Potomac", cuando se vote en los estados de Virginia y Maryland, y en la capital, Washington DC, separados por el río Potomac.
Con unos 400 delegados en juego entre sábado y martes, Clinton, que quiere ser la primera mujer presidente de Estados Unidos, y Obama, que aspira a ser el primer negro que llega a la Presidencia, no tienen tiempo que perder.
El panorama en tanto aparece despejado para McCain, un veterano senador por Arizona, de 71 años, que según conteos independientes hasta este sábado llevaba conquistados 720 convencionales de los 1.191 necesarios para obtener la nominación presidencial cuando su partido celebre su convención en setiembre.
Tras el "supermartes" con elecciones en 24 estados, el principal rival de McCain, el empresario mormón Mitt Romney abandonó la pugna al tener resultados peores de los esperados.
El abandono de Romney dejó a McCain, héroe de la guerra de Vietnam, en inmejorable posición para buscar la representación de su partido para las presidenciales de noviembre.