lunes 22 de junio de 2026

Brasil

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, inició ayer su primer viaje al exterior de este año y el gobierno quedó en manos del vicepresidente José Alencar, internado en un hospital de San Pablo con un proceso infeccioso y sin previsión de alta médica.

Lula viajó primero a Guatemala, y luego marchó a Cuba, donde espera reunirse con el convaleciente presidente Fidel Castro.

El presidente brasileño explicó ayer, en su programa semanal de radio, que en Cuba firmará "una serie de acuerdos" porque "Brasil tiene interés en ayudar a los cubanos a descubrir si tienen petróleo en aguas profundas", dado que la isla "está muy próxima al Golfo de México".

"No se ha marcado oficialmente una reunión entre el presidente Lula y el presidente Castro, pero es muy probable que acontezca", dijo una fuente del Palacio del Planalto (sede de la presidencia brasileña) citada por la agencia noticiosa italiana ANSA.

El vocero presidencial brasileño, Marcelo Baumbach, declaró que Lula "está muy contento" por la posibilidad de encontrarse con su "amigo personal" Castro, pero aclaró que la reunión sólo se realizará si "los médicos lo autorizan" al convaleciente mandatario cubano, alejado del poder desde hace 17 meses.

La agenda contempla, aunque no oficialmente, una cena poco después del arribo a La Habana entre Lula y el presidente interino de Cuba, Raúl Castro.

"Tenemos interés en ayudar a los cubanos a construir una fábrica de lubricantes, vamos a firmar acuerdos para la construcción de caminos; y en el área de salud hay muchos acuerdos", destacó Lula.

Ésta será la segunda visita oficial de Lula a Cuba, país que visitó por primera vez como presidente en septiembre de 2003, cuando viajó con una delegación integrada por altos funcionarios y empresarios.



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