Benedicto XVI criticó al consumismo y narcotráfico
GUARATINGUETÁ, Brasil- El papa Benedicto XVI criticó ayer a la sociedad consumista y fustigó al narcotráfico al visitar una granja para la recuperación de adictos en el marco de su gira por Brasil, que culminará hoy con la inauguración de la V Conferencia Episcopal de Latinoamérica y el Caribe y un misa en la localidad de Aparecida ante unos 500 mil fieles.
"Justamente aquí, donde hay tantas personas, sobre todo jóvenes, que intentan superar el problema de las drogas, del alcohol y de la dependencia química, se testimonia el Evangelio de Cristo en medio a una sociedad consumista alejada de Dios", aseguró el Pontífice a unos 2.000 adictos en recuperación en la Hacienda Esperanza, ubicada en Guaratinguetá, a 30 kilómetros de Aparecida, en el estado de San Pablo, informaron las agencia Ansa y DPA.
El Papa instó a los jóvenes a "ser los embajadores de la esperanza", ya que "la sociedad espera que sepan divulgar este bien precioso de la salud entre los amigos y miembros de la comunidad", en referencia a la obra fundada por el fraile franciscano Hans Stapel, que atiende a través de sus sedes a adictos a drogas y alcohol, muchos de ellos portadores de VIH, en Brasil, Argentina, México, Paraguay, Guatemala, Rusia, Alemania, Filipinas.
Joseph Ratzinger, quien donó 100 mil dólares para continuar la obra de Hacienda Esperanza, apuntó además en su mensaje a los narcotraficantes.
"A quienes comercializan la droga, que piensen en el mal que están provocando a una multitud de jóvenes y adultos de todos los segmentos de la sociedad. Dios les exigirá satisfacciones", advirtió.
Tras la visita a la Hacienda Esperanza, el Pontífice regresó al seminario Bom Jesús, en Aparecida, para almorzar con los clérigos de la presidencia de la V Conferencia Episcopal de Latinoamérica y el Caribe (Celam), que será inaugurada hoy por Ratzinger, con la presencia de unos 300 obispos y representantes de la Iglesia católica de la región.
Hacia Aparecida, una localidad de 35 mil habitantes, custodiada por unos 1.800 efectivos del ejército brasileño, continuaban ayer trasladándose millares de fieles, que esperan presenciar mañana el paso del Pontífice entre Bom Jesús y el santuario Nuestra Señora de Aparecida, donde celebrará la misa.
Por la tarde, el Papa concretará la última actividad de su visita a Brasil con la inauguración de la Celam, donde se espera que se refiera a la pobreza, a los problemas de la globalización y a la reafirmación de la doctrina de la Iglesia católica en su versión más ortodoxa.
"El sucesor de Pedro vendrá, para animarnos a ser discípulos y misionarios de Jesús, en lo que será la principal actividad del Papa en Brasil", destacó el secretario general de la Celam, obispo argentino Andrés Stanovnik, en vísperas a la apertura de la conferencia.