SAN PABLO- El conflictivo tema del aborto fue evitado ayer durante el encuentro del papa Benedicto XVI y el presidente de Brasil, Lula da Silva, quien defendió la separación de Iglesia y Estado y explicó sus programas sociales.
Tras el encuentro de ayer, la embajadora brasileña ante la Santa Sede, Vera Machado, aseguró que el tema del aborto, sobre el que el Papa y Lula tienen posturas contrapuestas, "no fue tocado por el pontífice en la reunión", pese a que en su discurso al arribar a San Pablo defendió el derecho a la vida "desde su concepción hasta su declinación".
Según Machado, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva dijo al papa Joseph Ratzinger que su gobierno desea "preservar y consolidar el Estado laico y tener a la religión como un instrumento para tratar el espíritu y los problemas sociales".
Analistas citados por la agencia alemana DPA interpretaron esa frase como una explicación de las resistencias del gobierno brasileño a firmar un concordato con el Vaticano, que a juicio de Itamaraty (Cancillería brasileña) violaría el principio de separación de Iglesia y Estado vigente en el país.
El acuerdo en negociación, según fuentes gubernamentales y eclesiásticas, contempla temas como la enseñanza obligatoria de religión en las escuelas públicas, permiso para la presencia y protección de misioneros en reservas indígenas y beneficios fiscales para los miembros de la Iglesia.
Según la embajadora Machado, Lula explicó al Papa el programa Beca Familia -que otorga apoyo financiero oficial a los brasileños más pobres- y la promoción de un programa de biocombustibles en África para impulsar el desarrollo de ese continente.
"Aunque no conoce los biocombustibles, el Papa dijo que considera con aprecio cualquier acción en favor de África, un continente que amerita la prioridad de la Santa Sede", precisó la diplomática brasileña.
Lula habría logrado además una reacción "complacida" del pontífice, dijo, al destacar la necesidad de reestructurar la familia ante la "desintegración de los valores éticos", que atribuyó no sólo a la pobreza, sino también a la globalización.
Según Gilberto Carvalho, asesor de Lula, en el encuentro –que se prolongó más de los 50 minutos inicialmente programados- se habló también de educación y de la juventud, y Benedicto XVI volvió a resaltar la importancia de la V Conferencia del Episcopado de América Latina y el Caribe (Celam), que se realizará desde el domingo en el santuario de Aparecida, hasta el 31 de mayo.
Por otra parte, el ex sacerdote brasileño y emblemático teólogo de la liberación, Leonardo Boff, explicó ayer en un extenso reportaje ofrecido a la estatal Agencia Brasil, que esta reunión del Celam estaba previsto inicialmente que se realizara en Quito, Ecuador.
"Pero cuando el cardenal Claudio Hummes le explicó al Papa que en Brasil se perdía un 1 por ciento de fieles por año" a manos de cultos evangélicos, Ratzinger decidió trasladarla a San Pablo.
Hummes, ex arzobispo de San Pablo que ahora integra la jerarquía de la Curia Romana y acompaña al Papa a su visita a Brasil, también le dijo que en este país la Iglesia ya perdió 20 millones de seguidores, según el ex sacerdote brasileño.