TEHERÁN - El ministro de Defensa británico, Des Browne, confirmó ayer que Londres negocia de forma directa con Irán la liberación de los marinos capturados en el Golfo Pérsico, mientras en medio de una violenta protesta la embajada inglesa en Teherán fue atacada con piedras y petardos.
"Estamos poniendo mucho cuidado en que esta cuestión se resuelva de la forma más rápida posible por la vía diplomática", subrayó Browne, quien añadió que "para ello, Londres está haciendo todos los esfuerzos y es apoyado por la comunidad internacional".
Mientras tanto, aunque el Foreign Office aseguró que su embajada no reportó daños ni heridos como consecuencia de la manifestación en la que participaron 300 personas, testigos señalaron que varios petardos estallaron dentro de la sede diplomática, echando más leña a la crisis por los 15 marinos británicos.
Los manifestantes, estudiantes integrantes de los Bassidj (una milicia religiosa) llegaron hasta la sede profiriendo frases hostiles a Londres y reclamando la expulsión del embajador británico, además de exigir que el gobierno británico se disculpe por lo que calificaron como "violación de aguas territoriales".
Londres, por su parte, que muestra inquietud ante una eventual judicialización del caso -lo que podría prolongar el conflicto por varios meses- analiza varias opciones para abrir el diálogo con Teherán, informaron funcionarios británicos desde el anonimato.
El ministro del Transporte, Douglas Alexander, afirmó que su país "exploraba la posibilidad de dialogar con los iraníes", informó Europa Press.
Por su parte, Gran Bretaña descartó ayer que evalúe una prohibición "pan-europea" de vuelos con destino o llegada de Irán, que había sido señalada por los observadores como una de las posibles medidas en represalia.
Por otra parte, funcionarios del Gobierno y la Defensa británica se negaron a comentar una información que asegura que un comodoro de la Armada Real británica sería enviado a Teherán para negociar el regreso de los detenidos.
De acuerdo con la versión publicada en el Sunday Telegraph, este oficial daría garantías a las autoridades iraníes de que las fuerzas navales británicas no entrarían deliberadamente en aguas iraníes sin autorización.
Sin embargo, los ministerios de Asuntos Exteriores y Defensa informaron que no comentarían las negociaciones como tampoco las alternativas que se analizan al respecto: "Seguiremos realizando nuestras consultas diplomáticas en privado", explicó un portavoz de exteriores.
Las conversaciones se encaminan hacia un punto muerto ya que, mientras Irán ve la exhibición de los soldados en la TV como una demostración de que éstos son tratados "con corrección", Londres calificó el hecho como "escandaloso" y evidenció su preocupación de que los soldados hayan sido expuesto a presiones.
Por otro lado, que Londres recurra a sus aliados para lograr que condenen la captura de los marinos, es un hecho interpretado como "una escalada" por Teherán que solicitó a la Unión Europea que no se entrometa".
En ese marco, el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad fustigó ayer la injerencia del bloque continental y exigió nuevamente a "las potencias arrogantes" que se disculpen ante Irán por el "ingreso ilegal".
"Lamentablemente las potencias imperialistas violan las normativas de los organismos internacionales establecidos por si mismos", consideró el mandatario Iraní.