Tensión entre Gran Bretaña e Irán por la detención de marinos
Blair dijo que es hora de “aumentar la presión internacional y diplomática”. Irán sólo liberará a una mujer del grupo de militares.
LONDRES (AFP-NA) - Gran Bretaña anunció el miércoles la suspensión de todos sus contactos diplomáticos con Irán, con la excepción de los destinados a resolver la crisis desatada por el arresto de 15 marinos británicos en el Golfo.
Poco después, Irán confirmaba la próxima liberación de la única mujer del grupo de militares arrestados el viernes pasado.
"Será liberada en uno o dos días", declaró a la AFP el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Mohamad Ali Hosseini.
"En cuanto a los otros catorce, las investigaciones preliminares continúan. Cuando se hayan terminado, habrá una visita consular" y se tomará una decisión en función de sus resultados, explicó.
Tras haber acortado su visita a Turquía, la ministra de Relaciones Exteriores británica, Margaret Beckett, proclamó en la Cámara de los Comunes la suspensión de los contactos, mientras que el primer ministro, Tony Blair, pedía el aislamiento de la República Islámica en este asunto.
Ya va siendo hora de "aumentar la presión internacional y diplomática" sobre Irán para mostrar "el aislamiento total" de Teherán, insistió Blair en el Parlamento.
Con mapas y datos obtenidos vía satélite en mano, el ministerio de Defensa británico ha querido demostrar que sus marinos habían sido aprehendidos en aguas territoriales iraquíes, a más de 3 km de distancia de las de Irán.
En momentos en que la tensión se intensificaba entre Londres y Teherán en el sexto día de cautiverio, el ministerio de Defensa aseguró que los marinos habían caído en una emboscada.
Beckett habló de una "nueva fase de actividad diplomática" frente a la intransigencia iraní y en particular su obstinación en impedir todo contacto entre diplomáticos británicos y los marinos detenidos.
"Estamos en una nueva fase de actividad diplomática (...) Debemos concentrar nuestros esfuerzos bilaterales durante esta fase para resolver este asunto", declaró.
"Impondremos la congelación de cualquier otra relación oficial bilateral con Irán hasta que se resuelva esta situación", anunció.
Los militares británicos fueron detenidos el viernes pasado cuando patrullaban a bordo de dos barcos en la desembocadura del río Chatt al-Arab, fronterizo con Irán e Irak.
La localización de los marinos se ha convertido en motivo de acusación entre Londres y Teherán.
Según declaró el almirante Charles Style durante una conferencia de prensa, los marinos se hallaban a 1,7 millas náuticas (unos 3,15 km) en el interior de aguas iraquíes y cayeron en "una emboscada" que concluyó en una detención "injustificada e incorrecta".
Irán replicó inmediatamente, a través de su embajada en Londres, para asegurar que "habían entrado ilegalmente" unos 0,5 km dentro de sus aguas territoriales.