(NA) - La OTAN y los países de la Unión Europea expresaron este jueves su intención de mantener la
presión sobre Irán pese a que los servicios de inteligencia estadounidenses afirmaron que abandonó su programa nuclear militar en 2003, dijo el canciller belga.
"Todo el mundo estuvo de acuerdo en que no debemos cambiar nuestra posición", dijo a la prensa el ministro de Relaciones Exteriores belga, Karel De Gucht, tras acoger en Bruselas una reunión con representantes de los países de la Organización del Tratado Atlántico Norte y de la UE.
Siguiendo una estrategia de dos vías, Estados Unidos ha liderado hasta ahora los esfuerzos para convencer al Consejo de Seguridad de la ONU de que imponga nuevas sanciones a Irán, mientras el responsable de la diplomacia de la UE, Javier Solana, trataba de convencer a Teherán de que deje de enriquecer uranio a cambio de contrapartidas políticas y económicas.
El lunes se hizo público un informe de los servicios de inteligencia estadounidenses que afirmaba que Irán detuvo hace cuatro años su programa de armas nucleares y que en la actualidad parece menos decidido a dotarse de una bomba atómica.