Con el objetivo de recuperar el verdadero sentido de la Navidad y que estas fechas no se limiten exclusivamente a comprar grandes obsequios, una pareja de artistas húngaros creó un árbol de sólo 4 centímetros.
El adorno, que se estima es el más pequeño del mundo, está hecho de plata y se encuentra exhibido en la Art Gallery de Budapest.
El propio Papa Benedicto XVI destacó la semana pasada la importancia de mantener las tradiciones navideñas.
"La Navidad es una fiesta cristiana y sus símbolos -entre ellos especialmente el pesebre y el árbol- constituyen importantes referencias al gran misterio de la Encarnación y del nacimiento de Jesús", señaló el Sumo Pontífice.
"Es un clima pleno de religiosidad y de intimidad familiar que debemos conservar también en la sociedad actual, donde a veces parecen prevalecer el consumismo y la sola búsqueda de bienes materiales", añadió el Papa.