El MERCOSUR firmará hoy con Israel su primer Tratado de Libre Comercio desde su fundación en 1991, en la Cumbre del bloque que se desarrollará en Montevideo, donde no se esperan otros resultados tangibles y donde abundarán las críticas.
El acuerdo entre el MERCOSUR -que integran Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay- e Israel fue alcanzado tras febriles negociaciones en los últimos días, sobre todo dentro del bloque sudamericano.
"Es un acuerdo muy complejo y amplio, con productos que tendrán arancel cero desde un principio y otros que lo tendrán en cuatro años o más", dijo a la AFP el embajador israelí en Montevideo, Yoel Barnea, que se excusó de proporcionar detalles, pues "se hará público el lunes".
Este acuerdo luce hasta el momento como el único resultado concreto de la cumbre que se desarrollará hoy y mañana, a la que asistirán, además del anfitrión Tabaré Vázquez, los mandatarios de Argentina, Cristina Kirchner; Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva; Paraguay, Nicanor Duarte; Venezuela, Hugo Chávez; y Chile, Michelle Bachelet.
Cristina Kirchner, que llega a Montevideo en momentos de tensión con Uruguay por el conflicto por la planta de celulosa de la finlandesa Botnia sobre un río limítrofe, tiene su estreno internacional en esta Cumbre, donde asumirá de manos de Uruguay la presidencia pro témpore de un bloque estancado.
Es que los socios están empantanados en las eternas discusiones sobre cómo superar las asimetrías entre sus miembros, para poner fin al doble cobro del arancel externo común e imponer un código aduanero que permita la redistribución de los aranceles de ingreso a la región.
"La reducción de las asimetrías son un tema importante en el cual no sólo no hemos avanzado, sino que nuestras posturas no fueron recogidas", dijo Carlos Amorín, director de Integración de la Cancillería uruguaya.
"Tampoco se avanzó en el análisis del sistema de distribución de la renta aduanera. En este tema hicimos menos de lo previsto", agregó.
El hecho de que Vázquez haya resuelto no ofrecer una cena de honor a los invitados, revela los niveles de disconformidad del gobierno uruguayo con la situación del bloque, algo que se ocupará de poner sobre la mesa.
"Uruguay va a plantear las cosas de fondo, va a ser un planteo medio fuerte", dijo a la AFP una fuente de la presidencia.
Montevideo ya ha reclamado una "reformulación realista y creíble" del MERCOSUR, al considerar que atraviesa una situación "grave", según documentos ya presentados a sus socios del bloque.
Esa situación abarca, para Uruguay, asuntos institucionales, el acceso a los mercados regionales y extrarregionales, la bilateralidad de las decisiones de Argentina y Brasil y los problemas que causan las asimetrías.