MANAGUA- El ex presidente estadounidense James Carter aseguró ayer que su país respetará el resultado de las elecciones del domingo en Nicaragua, ratificó la "integridad" del proceso electoral y pidió que se crea en las promesas de reconciliación hechas por el virtual mandatario electo, el sandinista Daniel Ortega.
Ortega -quien gobernó Nicaragua entre 1979 y 1990 pero sólo desde 1985 como mandatario electo, y luego perdió elecciones en 1990, 1996 y 2001- era el más votado de los cinco candidatos a presidente y con margen suficiente como para evitar la segunda vuelta electoral, de acuerdo con los últimos cómputos oficiales difundidos por el Consejo Supremo Electoral (CSE).
El ex presidente obtenía 589.502 votos (38,59 por ciento de los sufragios válidos) contra 472.567 (30,94 por ciento) de su inmediato perseguidor, Eduardo Montealegre, de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN).
En tercer lugar se ubicaba el ex vicepresidente José Rizo, del gobernante Partido Liberal Constitucionalista (PLC), con 22,93 por ciento de los votos; cuarto marchaba el sandinista disidente Edmundo Jarquín, con 7,25 por ciento, y quinto y último, el ex sandinista y "contra" Edén Pastora, con 0,28 por ciento.
Esos guarismos corresponden al último informe publicado por el CSE en la noche del lunes, poco antes de que el escrutinio se interrumpiera debido a un corte de electricidad en el Centro de Cómputos Municipal de Managua, según informó el diario local La Prensa.
Pese a que estaba previsto que esta mañana se reanudara el conteo de los votos, hasta las 16 (las 19 en la Argentina) el CSE no había difundido nuevos datos.