A partir del próximo año, los restaurantes de Nueva York no podrán cocinar alimentos que contengan ácidos transgrasos. Invisibles pero peligrosos.
Londres (Télam).- Las autoridades de Nueva York debaten un plan que prohibiría utilizar en los restaurantes alimentos que contengan ácidos transgrasos, sustancias que son invisibles y muy dañinas al organismo.
Según el departamento de Salud de esa ciudad estadounidense, estas grasas, también llamadas ácidos grasos trans, son un serio peligro para la salud.
Entre los alimentos donde se encuentran ácidos transgrasos están la margarina, las comidas rápidas, los productos comerciales horneados, como donas y galletas, y los alimentos procesados y fritos.
El comisionado de salud de Nueva York, Thomas Frieden, dijo que estos ácidos transgrasos “son invisibles y peligrosos y una vez que se los retire nadie los extrañará”.
Los datos del departamento de Salud indican que los ácidos transgrasos son responsables de al menos 500 muertes por enfermedades cardiovasculares en la Gran Manzana cada año.
Según expertos, estos ácidos pueden ser particularmente peligrosos para el corazón, ya que llegan a obstruir las arterias, y hasta podrían aumentar el riesgo de desarrollar ciertos cánceres, informó la “BBC”.
Durante más de un año, se puso en práctica en Nueva York un programa voluntario en los 20.000 restaurantes y establecimientos de comida rápida, para que retiren los ácidos transgrasos de los alimentos que sirven.
El programa no fue tan exitoso como se esperaba, por lo que se comenzaron audiencias públicas para discutir una nueva ley que prohibiría la presencia de estas grasas en los menús de la ciudad.
José Matáix, director del Instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos de la Universidad española de Granada, dijo que en Estados Unidos hay un gran consumo de margarinas y grasas hidrogenadas para untar, para pastelería, bollería y hasta heladería, que contienen muchos ácidos transgrasos.
Según Matáix, la iniciativa de prohibirlas podría ser importante en una ciudad donde la gente está acostumbrada a comer en restaurantes.