El Banco de los Pobres, la propuesta del Nobel que también funciona en Argentina
Prestarle dinero a quienes no ofrecen garantía real alguna para devolverlo, más su habilidad para encarar un emprendimiento, fue la idea revolucionaria que llevó al bengalí Muhammad Yunus hasta el Premio Nobel de la Paz y que de a poco va tomando forma en la Argentina.
La Academia sueca vislumbró con claridad la relación entre la lucha contra la violencia y el combate de la pobreza, lo cual explica que al "banquero de los pobres" le hayan dado semejante distinción.
Su banco de microcréditos también funciona en la Argentina, donde la Fundación Grameen (Aldeas) opera cómo una réplica de la organización creada por Yunus a nivel mundial.
En el país ya se otorgaron más 3.000 microcréditos de este tipo
y las perspectivas son enormes, según explicó Norberto Kleiman, directivo de la Fundación Grameen en la Argentina.
Idealista en sus aspiraciones pero pragmático en sus planteamientos, Yunus, de 66 años, ha ayudado especialmente a las mujeres, que representan el 86 por ciento de sus clientes.
Que un economista haya dirigido su mirada hacia los más humildes y haya considerado que la honestidad son garantía suficiente para que un banco les otorgue dinero, generó un lógico quiebre en la visión tradicional del sistema financiero, acostumbrado a exigir un respaldo para otorgar préstamos.
Yunus es un gran crítico de los bancos, no sólo de losprivados, sino también de los organismos multilaterales de crédito, ya que considera que gran parte de sus recursos disponibles se despilfarran en la burocracia y no llegan a dónde tienen que llegar: la gente.
La idea de Yunus comenzó a cobrar forma hace 30 años, cuando creó un banco cuyos clientes eran pobres y cuya única garantía de pago era su palabra.
En la Argentina ya existen 25 réplicas de Grameen funcionando activamente en la Argentina, como es el caso de la propia Caritas.
Las llevan adelante la Fundación Grameen 23 ONGs asociadas para aplicar el Programa de Microcréditos.
Se han beneficiado directamente a 1.250 personas, otorgándoles la posibilidad de sustentarse por un auto-empleo, y a 6.250 indirectamente al tomar el grupo familiar.
En la actualidad, hay alrededor de 1.200 prestatarios activos con una cartera de 540.000 pesos.
Además, se han otorgado más de 1.800 microcréditos con la metodología Grameen, incluyendo renovaciones, para acompañar a un paulatino mejoramiento de los microemprendimientos. El monto total prestado asciende a 810.000 pesos.
Se ha alcanzado un reembolso promedio de los préstamos superior al 92 por ciento, lo cual refleja el éxito de los prestatarios en sus microemprendimientos.
Según la Metodología Grameen, los microcréditos individuales están destinados sólo a personas pobres que residan en las zonas alcanzadas por la actividad de alguna de las réplicas.
El monto máximo de los microcréditos, en Argentina, es de 500 pesos, y no se exige garantía material alguna.
Si bien los microcréditos se otorgan para ser destinados a emprendimientos individuales, se deben formar grupos de cinco personas del mismo sexo y sin parentesco, obligándose solidariamente unas con otras.
Las solicitudes de préstamo deben ser aprobadas por todo el grupo, lo cual crea responsabilidad y cooperación grupal que asegura el compromiso con el reembolso de los préstamos.
Los solicitantes deben seguir un curso de entrenamiento que les permita comprender al sistema y a su filosofía: este proceso da la seguridad de que sólo los más necesitados y tenaces formarán el grupo.
Las entregas de los microcréditos son escalonadas, con un sistema denominado 2-2-1: se extienden los préstamos a dos miembros del grupo, si reembolsan regularmente las primeras cuotas se les entrega a otros dos y luego al último.
Los reembolsos son semanales, lo cual facilita el pago con una cuota mínima y permite el seguimiento continuo de la situación de los microemprendimientos.
Generalmente, los microcréditos se devuelven en 50 cuotas fijas semanales, incluyendo capital y un interés del 20 por ciento fijo anual aproximadamente.
Inicialmente el monto del préstamo es bajo, pero si la persona cumple íntegramente con la devolución del mismo puede renovarlo año tras año por montos levemente superiores en cada ocasión.