Un accidente recordó la peor pesadilla neoyorquina
El FBI descartó totalmente la posibilidad de un atentado. El piloto de la nave era un famoso deportista.
Una avioneta al mando de un famoso beisbolista se estrelló ayer contra un edificio de 50 pisos en Manhattan, donde causó la muerte a dos personas y puso en actividad los sistemas de alarma sensibilizados desde el atentado de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas.
Las autoridades descartaron la posibilidad de un atentado terrorista y se inclinaron por un accidente, aunque en la primera hora que siguió al impacto las informaciones oficiales fueron confusas.
La hipótesis del accidente quedó confirmada cuando el único ocupante de la aeronave fue identificado como Cory Lidle, lanzador del poderoso equipo de béisbol de los New York Yankees.
Fuentes del FBI dijeron que Lidle, de 34 años, hizo un contacto de emergencia para comunicar un problema en el abastecimiento de combustible del avión, un bimotor Cirrus SR 20 de 2002, con 400 horas de vuelo, informó la agencia alemana DPA. La policía confirmó que a causa del choque hubo dos personas muertas.
"Fuimos afortunados porque el número de muertos no fue mayor. Hemos perdido a dos seres humanos, un hombre y una mujer. Nada sugiere algo remotamente relacionado con terrorismo", dijo el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, quien prometió una completa investigación del caso.
La aeronave golpeó a la altura del piso 20 de un edificio de 50 plantas situado a orillas del East River, en Manhattan, una zona residencial de las más caras de Nueva York.
La estructura del avión fue completamente consumida por el fuego y el motor apareció dentro de uno de los pisos del edificio.
Las grandes cadenas de televisión pusieron de inmediato al aire imágenes en las que el edificio Belaire -con 183 departamentos, muchos de ellos valuados en más de un millón de dólares cada uno- se veía humeante y con largas lenguas de fuego en varias de sus ventanas.
Esas escenas trajeron a la memoria de los neoyorquinos las vistas en septiembre de 2001, cuando dos aviones de línea se incrustaron contra las Torres Gemelas, en el mayor atentado terrorista en la historia de Estados Unidos.
Apenas ocurrió el impacto, el gobierno de Estados Unidos ordenó el despegue de aviones caza para patrullar el espacio aéreo, pero el tráfico de aviones en la ciudad y la actividad en los aeropuertos se mantuvieron normales.
Los primeros informes indicaron que el aparato volaba sin contacto con las torres de control, lo cual dificultó de inmediato la identificación de la nave.
Fuentes del FBI citadas por la BBC y del gobierno de Nueva York mencionadas por la CNN coincidieron en que no hay motivos para pensar en un atentado terrorista. desde el principio, la tendencia oficial apuntó a un accidente.
Decenas de carros de bomberos, ambulancias y equipos de socorristas llegaron de inmediato al lugar, acordonaron la zona y dieron asistencia a los habitantes del edificio.
La edificación fue levantada a fines de los 80 y está cerca del salón de subastas Sothebyïs. Varias de las plantas inferiores están ocupadas por profesionales u oficinas administrativas, así como por familiares de pacientes del Hospital Especial de Cirugía de Nueva York.