Un grupo de vecinos de San Antonio, Fray Mamerto Esquiú, comenzó hace un tiempo el desafío de construir una sala velatoria comunitaria, motivados por la necesidad de contar con un espacio para que las familias de esta localidad, puedan despedir a sus seres queridos.
Vecinos anhelan terminar de construir una sala velatoria comunitaria
Es así que, en el año 2015, obtuvieron la donación de un terreno ubicado sobre la calle General Lavalle, a pocos metros de la iglesia de San Antonio, por parte del Obispado de Catamarca, dando inicio más tarde los trabajos con material contribuido por la iglesia, y con algunos aportes económicos realizados por la municipalidad, comercios y vecinos.
A fines del año 2019, lograron terminar con el grueso de la obra levantando un salón principal, una sala de estar, cocina, dos baños y un depósito, pero la pandemia de Coronavirus que devino a principios del año 2020, generó que la misma se paralizara, restando trabajos como revoques, instalaciones sanitarias y eléctricas, pinturas y las aberturas. Para concluir con la construcción, necesitan de la colaboración de organismos oficiales y la solidaridad de los vecinos.
“Esta obra pretende contribuir, principalmente a que familias de escasos recursos de nuestra localidad, cuenten con un lugar adecuado donde puedan despedir a sus seres queridos con el debido respeto y amor que se merecen; es por ello que la construcción de una sala velatoria es de gran necesidad para aquellos que no tienen recursos económicos para cubrir gastos de sepelio o no tengan el lugar apropiado para hacerlo”, indicaron los vecinos integrantes de la comisión encargada de la obra.
“El obispado nos ha donado el terreno, y gracias a las gestiones del padre Héctor Salas, hemos conseguido muchos materiales. Después la municipalidad nos ha ayudado haciendo algunos aportes, y también lo hicieron y lo siguen haciendo algunos vecinos, pero se nos hace difícil terminar porque cuesta mucho conseguir los materiales y la mano de obra”, esgrimieron
"Se hizo lo más grueso de la obra que es levantar desde los cimientos, todas las paredes, la loza, y estaría faltando los revoques, las instalaciones eléctricas, los sanitarios, pinturas y aberturas”, especificaron.
Por último, remarcaron sobre la sentida necesidad de contar con un salón comunitario para el servicio de velatorio “Para nosotros es muy importante este proyecto, porque acá en San Antonio que tiene una población de más de 10 mil habitantes, no tiene una sala velatoria”, aseguraron.
El proyecto, que lleva el nombre de “Sala Velatoria Comunitaria Virgen del Carmen" se lleva adelante merced al trabajo “a pulmón” de un puñado de voluntariosos vecinos, quienes además de gestionar recursos ante distintos organismos, salen a recorrer las calles para solicitar la colaboración de los vecinos a través de la venta de bono contributivo.
Contar con ésta, permitirá ofrecer un servicio fúnebre integral, no solamente para las familias de escasos recursos, que no cuentan con una opción privada, sino para todos los pobladores que lo requieran, ya que el populoso distrito de San Antonio, no cuenta con un lugar adecuado para tal fin.