La semana pasada, Unicef Argentina advirtió sobre la situación de pobreza que atraviesan los chicos en nuestro país y compartió un dato desolador: cada día, un millón de niños y niñas se va a dormir sin cenar.
Aseguran que las partidas recibidas "no alcanzan para brindar asistencia a todas las familias que asisten".
La semana pasada, Unicef Argentina advirtió sobre la situación de pobreza que atraviesan los chicos en nuestro país y compartió un dato desolador: cada día, un millón de niños y niñas se va a dormir sin cenar.
Según un estudio publicado por la organización, más de 7 millones de chicas y chicos viven en la pobreza monetaria debido al aumento de precios y al estancamiento económico que existe desde hace más de una década y que dificulta la generación de ingresos a millones de hogares.
Una encuesta realizada a casas con niños, niñas y adolescentes, reveló el dato de que un millón de ellos se van a dormir sin cenar. Sin embargo, si se incluyen a aquellos que se saltean alguna de las comidas durante el día, esa cifra se eleva a un millón y medio.
Según el estudio, los adultos que viven en esos hogares y que en muchas ocasiones priorizan que sus hijos se alimenten salteándose ellos la comida, son 4.5 millones. En cuanto a la alimentación, unos 10 millones de niños comen menos carne y lácteos en comparación con el año pasado por falta de dinero.
Alejandra Figueroa, referente de comedores y merenderos de Catamarca, dijo en Radio Ancasti que "es una situación muy crítica la que está viviendo el país, y a nosotros nos preocupa mucho porque seguro se va a seguir agravando si es que no le dan una solución", dijo.
"Va a haber un problema de desnutrición donde vamos a empezar a vivir la misma situación que ya vivimos en el 2001, cuando los chicos morían desnutridos porque no tenían para alimentos y donde en ese momento los comedores y merenderos empezaban a cerrar sus puertas porque el Estado no los asistía", manifestó preocupada.
En este sentido, señaló que las partidas que reciben los comedores de la provincia son muy pocas y no alcanzan para brindar asistencia a todas las familias, "desde enero a marzo las partidas estuvieron suspendidas, recién a fines de marzo volvieron a entregarse pero tienen que ser conscientes de que es muy poca, muy pobre para la cantidad de niños y adultos mayores que asisten a estos lugares para poder alimentarse y que cada vez son más, nosotros no los podemos recibir porque lamentablemente no tenemos la manera de darles a todos comida", dijo.
"Tenemos que ser conscientes de que los barrios populares que nosotros manejamos por familia mínimo hay 3 menores, y lo máximo tenés hasta 10 chicos por casa", continuó diciendo.
En cuanto a los datos brindados por Unicef, Figueroa dijo que "seguramente son más de un millón de niños los que no tienen para comer, porque estas cuentas no se hacen en los barrios más humildes, son los más relegados. Realmente los comedores y merenderos no llegamos a recibir a todos los niños que necesitan asistir; hay muchos chicos por fuera que no comen, que no tienen cómo acudir porque viven lejos y a esos niños no se los cuenta. Hay muchos chicos que Unicef no está contando, muchos que están pasando desnutriciones y tampoco lo están diciendo", afirmó.
Figueroa dijo que tanto la asistencia a nivel nacional como municipal "es nula. No nos ha llegado absolutamente nada".
"A nivel de Desarrollo Social se está dialogando con Mascheroni, que hay que decirlo, nos recibe cuando vamos, nos están dando las partidas. Por ahora lo que nos dicen y sabemos que es así, es la falta de presupuesto por parte del gobernador Jalil para las partidas que se están entregando a los comedores y merenderos. Si bien nos están asistiendo, es poca la entrega comparado a la cantidad de chicos que nosotros tenemos", concluyó.