En la Cámara de Panaderos de Catamarca estudian un aumento en el precio del pan para abril, acorde a lo que serán las subas en el gas y la energía.
El último incremento en el precio del pan en Catamarca tuvo lugar en febrero, y se espera que en este abril que acaba de empezar el precio tenga una nueva modificación. Los panaderos se sienten acorralados, porque conocen que el incremento en los precios, que es necesario, provocará una nueva caída en el consumo.
El representante de la Cámara de Panaderos de Catamarca Matías Juri sostuvo que el precio de referencia en las panaderías del Valle Central está entre 1300 a los 1600 pesos por kilo de pan. “Para tener la misma rentabilidad de diciembre tiene que ir a 1800 y 2000 pesos el kilo”, esto sin el cálculo por el tarifazo del gas y la electricidad. “¿Si lo ponemos a 2 mil pesos a quién le vendemos?”, se preguntó, preocupado.
En una nota con Mañana es hoy de Radio Ancasti, Juri explicó la complejidad del asunto. “Es complicado porque cada vez que incrementamos precios automáticamente baja la venta”, resumió.
Recalcó que “este incremento que está habiendo en los servicios públicos nos afecta de lleno” y que estiman que por su rubro, el aumento estaría “más cerca del 600% que del 300%” en cuanto al gas, y en energía, ya con boletas en mano, “estamos entre el 80% y el 120% aproximadamente”.
Esto se traduce en que “alguien que estaba pagando una boleta de 120 mil va a estar pagando ahora 210 o 220 mil pesos, más o menos por ahí va a ir”.
“No solamente disminuye la venta, sino que el consumidor solamente está llevando lo básico de las panaderías, que es el pan francés, el pan con grasa; hoy ya las facturas, tortillitas, son prácticamente un lujo para muchos”, expuso.
Contó además Juri que la rentabilidad de las panaderías están en estos subproductos y que algunas panaderías optaron por no fabricar masas, facturas o tortas.
El clima tropical no ayudó y tampoco la epidemia del dengue: “Nos ha causado muchos problema, mucho ausentismos laboral que tuvimos que pagar con reemplazos”, sostuvo.
Apretados
“Estamos entre la espada y la pared, los costos nos están superando e intentamos subir lo mínimo, es ponernos en ‘modo subsistencia’ esperando que el panorama mejore”.
Consideró que “hay muchas panaderías que no tienen espalda para seguir subsistiendo” y que esperan no tener que llegar a situaciones de despido.