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La Ranger fabricada en Pacheco cumplió 30 años y el mercado de usados argentino lo nota

27 de abril de 2026 - 08:36

En 2025 se transfirieron 50552 Ford Ranger usadas en Argentina. La cifra la coloca quinta en el ranking general de la Cámara del Comercio Automotor, por debajo de la Toyota Hilux y las tres marcas de compactos que dominan el mercado desde hace una década, pero por encima de casi todo lo demás. Fue además un año récord para el segmento completo de usados, con 1887024 operaciones totales que superaron la marca de 2013 por primera vez, y en ese contexto la presencia de Ford con tres modelos entre los diez más vendidos dice algo sobre la profundidad con la que la marca se metió en el parque circulante argentino. La EcoSport cerró con 39401 transferencias y el Ka sumó 33516, números que no sorprenden a nadie que haya recorrido lotes de usados en el interior bonaerense o en Córdoba capital en los últimos cinco años pero que igual conviene registrar porque muestran algo que los datos de patentamientos de cero kilómetro no capturan del todo, que es la inercia de décadas de producción local generando un flujo constante de unidades que pasan de mano en mano con relativa facilidad porque hay talleres, hay repuestos y hay confianza acumulada en la mecánica.

Yo llevo años mirando cómo se mueven las pickups usadas en Sudamérica y lo que distingue a la Ranger de otras camionetas que compiten en el mismo rango de precios es que la cadena de propiedad tiende a ser más limpia en Argentina que en mercados donde el mismo modelo se importa desde múltiples orígenes. La producción local en Pacheco, que arrancó en 1996 apenas un año después de que la primera Ranger llegara importada de Estados Unidos, creó un circuito documental que va del patentamiento inicial al primer service en concesionario oficial y de ahí a cada transferencia posterior con registros que en general se pueden rastrear sin demasiado esfuerzo. No es que no haya problemas, los hay, especialmente con unidades que vienen de provincias donde el control de la documentación vehicular es menos riguroso, pero la base es sólida comparada con lo que uno encuentra cuando intenta reconstruir el historial de una pickup importada desde Paraguay o desde zonas francas del Caribe donde los papeles se pierden con una frecuencia que a esta altura ya no sorprende. Ricardo Villalba, un operador de lotes en las afueras de Rosario que mueve unas cuarenta pickups por mes, me dijo hace poco que la Ranger nacional es la unidad que menos tiempo le queda en el patio porque el comprador ya sabe lo que va a encontrar adentro del motor y no necesita que le expliquen demasiado. "Si el libro de service está al día y los kilómetros cierran con el desgaste de los neumáticos, se vende sola", fueron sus palabras exactas.

La planta de Pacheco celebró en julio de 2025 el trigésimo aniversario de la Ranger en el país con una inversión acumulada que ya llega a 870 millones de dólares y una producción que superó las 75000 unidades en 2025 con meta de pasar las 80000 en 2026. Martín Galdeano, presidente de Ford Sudamérica, confirmó que se suman más de 300 nuevos trabajadores y que la gama se amplía con las versiones Cabina Simple y Cabina Chasis orientadas a flotas comerciales y carroceros, un segmento que en el circuito de usados funciona distinto al de las cabinas dobles porque las unidades de trabajo acumulan kilómetros rápido pero también generan registros de mantenimiento más frecuentes y predecibles. La versión híbrida enchufable está confirmada para 2027, con 170 millones de dólares adicionales, lo que convertirá a Pacheco en la primera planta argentina que fabrique componentes electrificados para una pickup. Jim Farley, el CEO global de Ford, visitó la planta en octubre de 2025 para firmar ese compromiso, y según fuentes internas fue la primera vez en más de diez años que el máximo ejecutivo de la compañía pisó suelo argentino. Eso por sí solo señala el peso que tiene la operación argentina dentro de la estructura de Ford, porque Pacheco no solo abastece al mercado local sino que exporta cerca del 70% de su producción a Brasil, Chile, Perú, Colombia, Paraguay y Uruguay, lo que significa que cualquier unidad fabricada ahí entra al mercado con una trazabilidad de origen que pocas plantas de la región pueden igualar.

Lo que todo ese volumen de producción nueva implica para el mercado de usados es bastante directo. Cada Ranger que sale de Pacheco hoy va a ser una Ranger usada en tres o cuatro años, y va a entrar al circuito de segunda mano en un país donde la red de repuestos Ford ya está instalada hasta en localidades de quince mil habitantes. Un analista de informe de historial vehicular de vinnumber.net/es/makes/ford/ mencionó que las unidades fabricadas en Argentina presentan cadenas de propiedad más completas en promedio que las importadas del mismo modelo, en parte porque el sistema de registros del DNRPA captura las transferencias con mayor consistencia que los registros equivalentes en algunos mercados vecinos. Eso no quiere decir que no haya unidades con inconsistencias, especialmente las que pasaron por el circuito de subastas o por operaciones de flota que a veces registran los kilómetros con menos frecuencia de la que uno esperaría, pero el piso de información disponible es más alto.

Las provincias del norte y del sur mostraron los mayores crecimientos porcentuales en transferencias de usados durante 2025. Santiago del Estero subió un 25% y Neuquén un 23%, cifras que tienen sentido cuando uno piensa en qué tipo de vehículo necesita alguien que vive a 200 kilómetros de la ciudad más cercana y que depende de la pickup tanto para trabajar como para moverse. En esas zonas la decisión de compra no pasa tanto por el precio de lista como por la certeza de que si algo se rompe hay un taller que conoce el motor y tiene el repuesto o puede conseguirlo en menos de una semana. Ford no inventó esa lógica pero lleva treinta años beneficiándose de ella, y la expansión de la gama Ranger hacia versiones de trabajo más accesibles probablemente va a amplificar el efecto en los próximos dos o tres años cuando esas Cabina Simple y Cabina Chasis empiecen a llegar al mercado de usados con historiales de flota que en general están mejor documentados que los de uso particular. En 2022 Pacheco fabricó la unidad número un millón de Ranger, un dato que a veces se repite como si fuera una curiosidad pero que en realidad tiene implicancias concretas para cualquiera que opera en el mercado de usados porque significa que hay un millón de Rangers con origen certificado argentino circulando o habiendo circulado por el país, y ese volumen es lo que sostiene la infraestructura de postventa que a su vez sostiene los valores de reventa. Formosa, la provincia que más creció en transferencias con casi 30%, no es exactamente el primer lugar que uno asocia con un mercado automotor pujante, pero cuando la demanda llega hasta ahí es porque la oferta de unidades con historial verificable y mantenimiento accesible ya se distribuyó lo suficiente como para que tenga sentido comprar.

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