Cientos de personas resultan afectadas cada año por la exposición a este gas invisible, que provoca síntomas graves y puede ser letal si no se detecta a tiempo. El Ministerio de Salud de la Nación señala que en lo que va de este 2025, se han registrado 473 casos de intoxicación por monóxido de carbono en Argentina. En 2024, hubo cerca de 500 casos, y en 2023, se estimó la cifra de 4.000 casos reportados y alrededor de 200 muertes relacionadas con este gas.
La cifra de intoxicados por monóxido de carbono de este año casi supera a la del 2024
El año pasado hubo un registro de 500 casos en el país, mientras que en lo que va del 2025, se habla de un número de 473 casos.
En los últimos días, la provincia de Catamarca registró tres muertes de asfixia, producto de la inhalación de monóxido de carbono en incendios domiciliarios. Dos de ellos trascendidos en la zona sur de la Capital el viernes 4 de julio, donde las víctimas tenían 2 y 3 años, mientras que el tercer caso ocurrió en horas tempranas de este lunes en el norte de la Ciudad, donde falleció una mujer de 35 años. Sumado a las víctimas, en la tarde del domingo se registró una nueva muerte de una mujer de 82 años en Santa María, quien habría dado uso a un brasero en el interior de su vivienda y a raíz de ello, se produjo su deceso.
Comparando con los datos registrados del año pasado, y considerando que el comienzo del invierno está acarreando nuevas tragedias, lamentablemente es posible que la cifra del 2025 en el país sea superada. Por eso es fundamental la prevención porque la intoxicación por monóxido de carbono puede ser silenciosa y sus síntomas varían con dolores de cabeza, mareos, debilidad, náuseas, vómitos, confusión, y en casos graves, pérdida del conocimiento y convulsiones.
Para evitar intoxicaciones por este gas, se pueden realizar medidas simples como ventilar los ambientes, revisar estufas y artefactos a gas, y no usar hornallas ni hornos para calefaccionar, ya que pueden marcar la diferencia. Algunas de las recomendaciones son estas:
- Ventilar todos los ambientes a diario, aunque haga frío.
- Revisar estufas, calefones y artefactos a gas con un gasista matriculado al menos una vez al año.
- No usar braseros, hornallas ni hornos para calefaccionar.
- Verificar que haya rejillas de ventilación permanentes.
- Prestar atención a manchas negras, olor a gas o llamas anaranjadas.
- Instalar detectores de monóxido de carbono en los ambientes principales.